El cerebro parecía que le iba a estallar de tantas cosas que habían dado durante la mañana y parte de la tarde. Pero lo que le incomodaba no era aquello, sino que… lo conocía. –Creo que es mejor dejar todo aquí por hoy. Demasiado información puede hacerle mal al cerebro –dijo David dejando de mirar el libro que estaba hojeando para ver qué era lo que iban a seguir dando y dirigió su mirada a Kyle, quien se tensó al tener su mirada tan fija sobre él –¿Sucede algo? –le preguntó extrañado y Kyle no sabía si decirle que se acordaba de él, que David lo más seguro se acordaba tambien de él, pero no parecía querer decirlo. –¿Me… Me re…? –Mejor no lo digamos ¿vale? –le interrumpió y dirigió su mirada a las grandes puertas corredizas de vidrio que conducían al patio grande y lujoso –Es mejor

