Pocos días después, otra visita sorpresa apareció en la puerta de Greta. Dos golpes rápidos seguidos de cuatro más largos indicaron a Greta y Ezra que Liesel había venido de visita. Antes de que pudieran responder, la puerta se abrió con el sonido de una voz alegre que gritaba: "¡Guten Tag!". Ezra corrió hacia los brazos abiertos de Liesel. Chocó con ella, y ella soltó un pequeño "oomph" mientras luchaba por mantenerse totalmente erguida. "Hola, mi querida amiga. Te he traído un pastel de miel y unas salchichas". Levantó la pesada cesta para que él la examinara. "Me alegro mucho de verte. Greta hizo un gesto a Liesel para que entrara en la cocina. "Por favor, siéntate." "Max descuartizó un cerdo. Había tenido un final prematuro debido a una pelea cerca de su granja. Me dio un poco de sa

