Dekker No lo puedo creer Tara me había dicho qué me fuera me sentía jodidamente frustrado. Conduci hasta la cafetería del centro iba a ver a Mark era un buen amigo lo conocí gracias a Tara a pesar de qué sea diez años major qué yo. —Hola Dekker ¿cómo estás?—saludo —Mal...—respondí secó El toma un sorbo de café —¿Es por Tara?. Asentí —Se lo que hace trabajo con ella hace siete años. Me sentía avergonzado. —Tara es hermosa y tan inteligente—parezco un adolescente —Pero también es muy jodida—contestó —¿Cómo sabes todo ésto?—pregunté ¿Fue su sumiso?. —No creerás.... qué yo fui su sumiso—ríe —Si lo siento...—respondí —Dekker estoy casado hace más de diez años con un la mujer más hermosa del planeta —dijo me siento un estúpido —Lo siento. —Tara es cómo mi herman

