Como ya le había dicho a aquella mujer, estaría una semana trabajando allí, el problema para mí era decírselo a Deicy. Aunque el torneo de ella se realizaría en una unos días y se demoraba tres días mientras se realizaba el mío. Quise hablar con se mujer y aclarar las cosas. No era justo que yo me fuera de esa forma. Trataría de cumplir y estar otro tres días por lo menos. Me daba cosas irme así y que alguien con malas intensiones la robaran. Llegue a la calle donde ellos tenía su tienda y la vi acomodando las cosas que le llegaban para surtir la tienda. Cuando me vio de le callejón unas latas de atún —Ah…Jacob… llegaste…veo que hiciste un buen trabajo, no me equivoqué al contractarte. Me tomé de la cabeza para darle mi excusa. —Eh…yo no podré, estar los días que le dije. Trabaja

