Narra Ruby… Luego de haber tomado desayuno junto a mi jefe y su prima, la respetada abogada Amalia Williams, el chofer que mi jefe había llamado llegó en mi búsqueda, por lo que luego de despedirme de ambos, y también del pequeño Asher, me subí a aquel automóvil con dirección a casa, donde esperaba no tener problemas con Andi por no haber llegado a dormir anoche, pues sabía lo celoso e inseguro que podía ser mi novio, y estaba completamente segura de que no me creería nada de lo que realmente había ocurrido en casa de mi jefe, y pensaría lo peor de mí, como siempre. Suspiré a la vez que me bajaba del automóvil que me había llevado a casa, y al estar frente al lote de departamentos en donde vivía, una extraña sensación se alojó en mis entrañas, con algo muy similar al miedo de tener una n

