Narra Athom… —Athom, debes abrir ese sobre de una buena vez —presionó Alexander a mi lado. Habíamos recogido el sobre con los resultados, pero había decidido abrirlo en un lugar tranquilo, por lo que habíamos vuelto a mi automóvil, y ahora nos encontrábamos sentados, a la espera de que la valentía llegase a mí y me permitiera enfrentar la realidad tras aquella hoja de papel. —Lo sé, lo sé… —musité al tragar saliva con dificultad. —¿Quieres que yo lo abra? —preguntó en un amable ofrecimiento. Alcé mi mirada hacia Alexander, quien era casi como mi hermano, y asentí con la cabeza en respuesta, para después entregarle aquel maldito sobre. —Gracias, Alex —musité y cerré los ojos a la vez que dejaba salir un largo suspiro. Mis manos habían comenzado a sudar, por lo que las limpié contra

