No quiero que mi burbuja se rompa, no cuando Elena acepto esta última noche conmigo y entre las sábanas. Duerme en mi pecho con mi pene metido en su... no la deje bajarse ni soltarme. Y escucharla gemir anoche fue lo que necesitaba para saber que todavía la amo, pero no sé sí es recipruoco. Siento a Elena moverse en donde está, no me muevo a pesar de qué sé que irá al baño. Es lo primero que hace al levantarse. Se estira antes de ir al baño. Maldigo por lo que voy hacer. Quiero quedarme con ella, pero sé lo que es, lo que ella vale. Sale del baño y suspira antes de buscar su ropa. —Elena. —Te vas a casar—dice triste—. Y creo qué... qué... qué merezco más que ser la otra. —Jamás te daría ese lugar—me levanto de la cama ignorando mi desnudes—. Y... mereces mucho más de lo que te ofrezco

