POV Amelia —¿En serio tiene una cita? —preguntó Nyx. Volteé y lo vi en la cocina, nada más en bóxer. —Sí. Nunca me había contado sobre algún chico, pero la vi emocionada. ¿Cómo te fue? —inquirí y volví a la sala, cerrando la puerta de la entrada. —Bien. —Cogió un vaso, lo llenó con jugo y comenzó a subir las escaleras. —¿Así «bien» y ya? —Sí, Nena. Oye, puse la ropa a lavar, si de casualidad me demoro mucho en la ducha, ¿la pasas a la secadora? —Claro. Calentaré la cena. —Gracias, te amo —mimó y me guiñó un ojo. Le lancé un beso y me dispuse a ser esposa en vez de madre. La comida estaba caliente y servida, así que comencé a lavar lo poco que utilicé para no encender el lavavajillas, iba a ser un desperdicio de agua y electricidad. Por un borde del grifo brotaba agua, y traté de

