POV Amelia Por la mañana siguiente, desayunábamos todos en la mesa del comedor. Mi madre y yo nos habíamos encargado de hacer una gran tortilla horneada con patatas y tocino. Bueno, ella la hizo, yo la ayudé, como cuando vivía con ella en la casa y en el apartamento. Siendo sincera, me preocupaba no saber hacer casi nada. Nyx no me lo exigía, pero yo quería brindarle las mismas atenciones que él me daba en su casa. Y mi madre cuando cocinaba nos llamaba a Liss y a mí para que viéramos, aprendiéramos y la ayudáramos, pero yo me distraía con las sobras y me las comía, o con las fotografías del libro de recetas que usaba. Servimos el desayuno y nos sentamos alrededor de la mesa. Nyx y su prima tenían ojeras muy marcadas, más marcadas que las mías, producto de ese desgraciado ratón de jugue

