Hoy salgo feliz a la empresa y mi sonrisa cambia la ver a Elizabeth, pues aún tengo un dolor de cabeza y es ella. No saludo paso de largo a mi oficina. Hoy no estoy de ánimos para nada pero no pasan ni cinco minutos cunado ya Elizabeth está en mi oficina. —Hola Amor, ¿Que te paso, estabas enfermo acaso?—Me pregunta —No, solo estuve ocupado ayer por eso no vine. Cuéntame qué hay pendiente para mañana pues no cuento con mucho tiempo—Le digo mientras me siento —¿Estás molesto? ¿Que pasa?—Me pregunta pues casi no la miro y a decir verdad no le hablo con cariño —Toma asiento Elizabeth, quiero hablar contigo—Le digo y la miro serio —¿Hice algo malo?—Me pregunta —No, es solo que no quiero continuar con esto Elizabeth. Me refiero a lo que pasa entre nosotros, no quiero seguir engañando a Ol

