Me pongo nerviosa, sabía los supuestos planes de Alejandro, que todo era una mentira, pero quería creer que no era cierto, que ni él, ni Laura, me harían esto, pero me equivocaba, se la ha llevado y va a quitarme a mi hija, por eso se tomó tantas molestias en pagar una habitación privada, seguro que tiene personal comprado, al final no hay nada que no se pueda hacer si hay dinero por delante. Busco mi ropa para vestirme y salir a buscarla, los puntos duelen y tiran cuando me muevo, mi cabeza da vueltas a todo, imaginando lo peor. Cuando salgo de la habitación me topo con Alejandro de frente, tiene a Triana en sus brazos, me pongo a llorar y cojo a mi bebé, no pienso, solo actúo. —¿Qué ocurre?, ¿ya te han dado el alta? —me pregunta Alejandro mientras miro a mi hija con ojos llorosos. —N

