—La calidad del producto lo es todo.— explicó él mientras llevaba la fuente de ensalada hasta la mesa. Esa había sido mi aportación a la preparación a la cena, había puesto la mesa para dos y ni siquiera tenía velas que no fuesen de cumpleaños pasados.—Espero que haya quedado comestible. Me senté en la mesa y él sirvió la ensalada en ambos platos ayudándose de dos utensilios de madera que yo no había utilizado en mi vida. —Un momento.— Rafael sacó una botella de vino de la caja de cartón que había sobre la mesita de café del salón.—Es una ocasión especial, y merece que brindemos. —La verdad es que sí.— saqué un par de copas de la vitrina e hice cómo que no veía la capa de polvo que las cubría. Pensé que la ocasión de la que hablaba era el hecho de que fuese a cenar algo relativamente s

