26

530 Palabras

Por primera vez en mucho tiempo parecía que iban a respetar mis deseos. Atlas trajo a mis perras, después de insistir mucho y discutir con mi tío por teléfono. Sin embargo, había merecido la pena. Me encontraba sentada en el sillón de mi añorada casa con Sombra y Tormenta tumbadas sobre mi regazo, mientras las tres veíamos 10 razones para odiarte y solamente yo comía palomitas dulces. Aquello era la definición de paraíso. Mi teléfono empezó a vibrar frenéticamente justo cuando Heath Ledger iba a comenzar a cantar, de modo que no pensaba contestar. Aún así me molesté en echar un vistazo a la pantalla para comprobar que era Rafael Di Angeli. Puse los ojos en blanco, creí haber dejado bien claro que lo nuestro iba a ser algo casual, y tener que hablar diariamente le da cierto componente r

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR