25

507 Palabras

Las compuertas se abrieron y salí de un salto del autobús, ayudé a bajar a la simpática señora mayor que me estuvo contando la vida de su nieta y empecé a caminar hasta casa. El autobús paraba bastante cerca de mi bloque así que no tardaría mucho en llegar. Pero mi corto paseo fue interrumpido cuando me fijé en la entrada de mi edificio, había una moto demasiado sospechosa aparcada en doble fila. Miré un poco mejor y me di cuenta de que era Atlas. —Hola.—dije avergonzada, estaba segura de que mi tío le había obligado a esperarme allí. Él alzó el cuello, se quitó el casco dejando que su pelo cayera como si estuviese en medio de un anuncio de champú, lo puso en sus manos y adelantó los brazos hacia mí para darme con él. —Supongo que estás bien, me voy a casa.—parecía muy enfadado.—Debe

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR