Mis pies se hunden en la cálida arena de la playa, mientras escucho las olas romper. Comienzo a caminar hacía un piano blanco que está en la orilla. Algunas notas suenan mientras paso mis dedos por las teclas, acariciándolas una a una. Escucho que alguien detrás de mí se aclara la garganta, queriendo llamar mi atención, lo cual lo logra. Volteo lentamente hacia la persona. Mis ojos se abren con alegría cuando lo veo parado frente a mí, con esos ojos verdes que amo tanto. – Hola princesa – Es lo primero que me dice Esteban con una gran sonrisa. – ¿Me extrañaste? – Cada minuto de mi vida. – Abre sus brazos para que me refugie en él y lo hago sin dudarlo. Lo abrazo fuertemente, pegandome a su pecho. – Te quiero presentar a alguien – Me dice tomando mis hombros. Me aparto de él para ver

