INSEGURIDAD

932 Palabras
-Erick invite a Julia al baile- Dijo Luis nervioso -¿Y? -Dijo que si. -¡Alan!- Lo llame rápidamente, Alan ni siquiera lo dudo y corrió hacia mi -¿Qué pasa cariño?- Tan idiota como siempre -Luis invito al baile a Julia y ella aceptó. -¡Mierda Luis!- Alan palmeo con fuerza su espalda, -Amigo sigue así- En ese momento Marcos volvió al salón -¿Qué festejan?- Preguntó recién salido de las duchas -El logró de un nerd- Contesté mirando a Luis, su rostro estaba completamente rojo -¿Julia por fin aceptó?- Preguntó Marcos -Si- Contestó Luis -¡Así se hace campeón!- Marcos palmeo su espalda con fuerza, ese nerd podría tener una costilla fracturada de tantos golpes, solo reí y mire a Alan -¿Qué deberíamos ponernos para una fiesta de San Valentín?- Pregunté curioso -No lo se, ellas se pondrán lindas- Contestó Alan mirando a las chicas -No somos lindos- Contesté -Y mucho menos atractivos- Contestó Luis -Si, somos horribles- Complemento Alan -Tendremos que esforzarnos- Dijo Marcos, los tres lo miramos irritados -¿Disculpa?- Luis lo miró frunciendo el ceño -Repítelo- Alan se sentó en mi pupitre -Amigo no te ofendas, pero solo los feos podemos hablar aquí, tu no encajas- Simplemente me sentí bastante mal al decir eso, me llame a mi mismo feo, -Dios que bajo he caído- Murmuré -Bastante bajo, me sentaré aquí de igual forma- Marcos se sentí a mi lado y solo acaricio la carpeta de Mía -Yo creí que tendrías entrenamiento todo el día, así que me senté a su lado- Por alguna razón sentí la necesidad de explicárselo -Tengo entrenamiento todo el día, solo me doy una ducha, descanso una hora y vuelvo- Me miró, -¿La invitaste al baile? -No- Marcos estaba a punto de levantarse rápidamente, pero lo detuve, -Lo hizo Alan, se nos adelantó. -Pero creí que el saldría con Leila- Miró a Alan -Lo siento amigo, alguien más se me adelantó con Leila, Luis invitó a Julia y puse mis ojos en la pequeña Mía- Alan sonrió, -Esta noche será mía- A pensar que sabía que solo lo decía para alejarlo, la forma en la que lo dijo también me molesto, Marcos miró a un lado furioso, ver cómo la defendía, como se preocupaba por ella, como siempre estaba al tanto me impulso a contarle todo lo que Mía me había dicho acerca de los asesinatos. -Marcos- Lo llame, él simplemente me miró, pero supo que era importante, -Necesito hablarte- Mire a Luis y Alan, -A todos- Esa hora en la que Marcos permaneció serio al igual que Alan y Luis me hizo darme cuenta que podría ser verdad, que este tipo podría estar cerca de nuestro pueblo -Cada vez se acerca más a nosotros- Dijo Marcos deslizando su dedo del primer pueblo que sufrió el ataque hasta el tercero, -La última chica desaparecida es en el pueblo vecino. -Aun así, aún no llego aquí, tal vez no pase nada- Comentó Luis -¡Mira las fotos!- Alan parecía estar muy alterado, -Se parecen mucho a Mía, ¡Mía!, ella no puede estar sola. -Alan cálmate- Marcos colocó su mano en su hombro -¿Calmarme?, ¿Acaso aún no caen en lo que sucede?, este tipo está enfermo, las chicas se parecen a Mía y las formas en las que las mato- Alan deslizó su mano sobre las copias de los periódicos viejos donde describían la brutal forma en la que murieron, luego miró a Mía, -No quiero ni pensarlo. El profesor Tomás llamo a Marcos, él se levantó y corrió hacia la puerta, -Marcos no te distraigas y trae ese trofeo, - Dijo el profesor sonriendo -Si señor- Marcos nos miró, -Esta noche seguiremos, no te preocupes Alan, todo saldrá bien Mire a Alan, -Te preocupas demasiado, Mía estará bien, no es… -No es solo Mía, -Alan me miró, -No quiero que vuelvas a pasar por eso de nuevo, no soportaría verte así otra vez- Y lo supe, Alan temía que no soportara otra perdida en mi vida, no mentiré, cuando mi madre murió yo me cerré a todo en la vida, ni siquiera deje pasar a mi mejor amigo o mi padre, al menos necesite un año para volver a ser normal -No pasará, porque Mia estará bien- Solo le sonreí levemente, pero en el fondo no sabía que hacer -Aun sigo aquí- Dijo Luis mirándonos -Ha si tú, a veces ni siquiera puedo detectarte- Alan suspiró, -¡Mía!- Ella lo miró, -Me siento deprimido. -Abre mi mochila, verás una pequeña bolsa allí, come todo lo que quieras- Contestó Mía con una sonrisa, simplemente arqueé una ceja y lo miré, eran chocolates -¿Quieres explicarme como en un día son tan cercanos?- Pregunté irritado -Lamento ser mucho más agradable que tú, es mi maldición- Alan hizo una pose dramática y simplemente sonrió, -Aun así, no pierdas la esperanza, ya eres inexpresivo, raro y frío, no necesitas ser celoso también, solo se bueno con ella- Comenzó a comer los chocolates y miró su celular -¿Por qué miras tanto el celular? -El pueblo expandió la fiesta, ya no será solo en la plaza central, se expandirá al campo de calabazas de la señora María, un pequeño laberinto de uvas que está en el viñedo del señor Cardozo y por último al maizal del señor José. -Se expande bastante- Miré a Mía, -Seria lindo llevarla a recorrer esos lugares, aunque…- Recordé el campo del señor José, -No se si el último será una buena idea.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR