
Eran 3 hermanas completamente unidas y una madre que luchaba contra marea aunque a veces se debilitaba frente a los problemas y volvía a levantar su cabeza para no caerse. La felicidad es darle diferentes colores a la vida con una sonrisa porque de eso se trata, solía decirles la madre.
Claire se puso a enumerar en su cuaderno lo que le pasó en su día a día. Observa a Alice cumpliendo y fracasando en su mayor sueño, que Sheila ya no estaba y su madre se transformó en un fantasma completamente. Mientras que ella había perdido el rumbo y no pudo controlar su vida.
No quiso aceptar lo que su único compañero más cercano le supo decir, siguió enfocándose en su escritura mientras la vida a su alrededor seguía tomando rumbo. Sus hermanas después de terminar el colegio comenzaron a cumplir sus metas: Alice se había comprometido y estaba a meses de su casamiento, Sheila se fue a Europa a perfeccionar su arte para la Universidad y ella simplemente se quedó en su casa escribiendo, saliendo de fiesta y así continúo. Su único amigo, se fue a estudiar lejos dejándola y jamás supo de él.
¿Qué pasa si el presente se mezcla con el pasado? ¿A veces las metas no sirven para la vida?
Empecemos desde el principio de la vida de Claire para poder entender su presente y el futuro que le espera.

