Mi vestido estaba cubierto por una especie de bebida o algo parecido. Cuando me dispongo a reclamarle a la persona que tengo al frente por haber arruinado mi vestido, me doy cuenta que es nada más ni nada menos que Jason.
¿Mi vida no puede ser peor? Trate de alejarme lo más que pueda de él y sin embargo, termino siempre en algún asunto que nos involucre a los dos.
-Disculpa fue sin querer, estaba distraído y no te vi. Perdóname.- me dijo algo asustado. No era tan rudo como solían pintarlo o al menos eso creía yo. -Espera. ¿Qué haces tú aquí?-
-Descuida y no te interesa qué hago aquí.- dije con un tono brusco en mi voz. A pesar de todo lo que sentía y bla bla bla... era uno de mis vestidos preferidos y él lo había echado a perder. Se que no fue su intención, pero eso fue lo que sucedió. Y además no tengo que darle explicaciones a nadie de adonde estoy o adonde voy. Solo a mis padres y no están.
-De verdad lo lamento. Ven, te ayudaré a quitar esa mancha.- pronunció, ignorando por completo lo que respondí ante su pregunta. Tomándome de la mano, nos dirigimos escaleras arriba en busca de una habitación.
Por fin encontramos una que no estuviera ocupada por personas; besándose, fumando hierva o teniendo sexo. Asqueroso....
Me senté en la cama, esperando a que Jason encontrara algo para que me pusiese y poder limpiar el desastre que este provoco.
-Ten, encontré esta camiseta, debe de quedarte.- dijo extendiéndome la camisa para que me la colocara.
-Gracias.- pronuncie - ¿Podrías virarte por favor? Solo unos segundos. - dije para que esté volteará, y así lo izo al igual que yo.
Empece a desvestirme y cuando tenía el vestido afuera, me espante por su voz.
-Bonito trasero.- dijo en un tono picarón
-¡¿Que mierda te pasa Jason?!- me coloqué rápidamente la camiseta para voltear y mirarlo con desagrado. A pesar que en otra situación me hubiese encantado que me lo dijese, no era motivo para que estuviera observando mi trasero.
-Calma fiera, dame acá el vestido, le sacaré esa mancha.- se adentro con el vestido al baño por mientras que yo observaba por la ventana, lo que sucedía en la piscina de la casa. Demoro unos minutos y salió del baño -¡Ya esta! No fue mucho lo que tuve que hacer. Solo deja que se seque y te lo vuelves a colocar.- dijo colocando el vestido en la cama y acercándose a mi, que aún seguía posicionada en la ventana. -¿Que miras princesa?- pronunció muy cerca de mi mejilla, a lo cual volteé. Podía percibir perfectamente su aroma, era delicioso. Una especie de dulce con menta, era rara pero deliciosa.
-Y-Yo... ehh...- ¿Porque tartamudeó? Yo nunca he tartamudeado en toda mi vida.
-Es solo que estaba buscando a tu hermano, ¡digo hermana! No la he visto desde hace un rato.- Por fin pude terminar de hablar. Él sabía que estaba nerviosa y eso al parecer le gustaba, porque se acercaba más y más a mi.
-Mmm... no sabía que tenía un hermano. ¿Bueno? No importa, ¿Porque tan nerviosa linda?- pregunto muy cerca de mis labios pero sin quitar su mirada de mis ojos, que me acuchillaban el alma.
-No estoy nerviosa.- Mentí - Solamente que hace un rato debí de estar con Noah, debe estar preocupado por mi.
- ¿Noah? ¿Que mierda haces con Noah? - dijo alejándose de mi un tanto enojado. - ¿No era que habías venido con Emmily?
-Si vine con ella, pero Noah me invitó y se supone que en este preciso instante debería de estar con él y Emmily.- dije un tanto alto. No me dejaría intimidar por el, ¿quien se cree que es para hablarme así?
Idiota.
-El no te conviene, es un imbécil.- pronunció con cierta hostilidad en la voz. ¿A que viene este comportamiento de su parte? No es mi padre para decirme con quien debo, o no relacionarme.
-No seas idiota Jason, se supone que es tu mejor amigo. ¿Porque hablas así de él?- No lo comprendía, seguro son los tragos de más que lleva en la sangre.
-¡Solo aléjate de él!- gritó, haciendo que sintiera un tanto de miedo. Lo cual el se percató de ello. -Lo siento no quise gritarte.- dijo volviendo a mi y tomando mis mejillas con sus manos con cariño.
-Solo aléjate de él, te lastimará.-susurró
Todo el enojo que había sentido se fue, me deje hipnotizar por sus ojos. No se que poder raro tenía en mi, que con solo un gesto me hacía olvidarlo todo y eso estaba mal. Reaccione y quite rápidamente sus manos de mi rostro y me aleje de él, provocando que mi ira regresara nuevamente.
-¡No tienes el puto derecho de hablarme así! ¡¿Quien te crees que eres?! - mi corazón palpitaba a gran velocidad y mi semblante estaba serio. Nunca permitiría que un hombre me hablase así.
-¿Sabes que? Olvídalo, buscare a ¡Noah!, y me largare de esta maldita fiesta y no podrás hacer nada para impedirlo.- dije lo bastante enojada para que supiera que estaba hablando enserio.
Nunca en mi vida le había hablado de esta manera a Jason. Tal vez discutíamos de vez en cuando, como cualquier otro amigo, pero jamás a este punto de ver rojo por todos lados (bueno, al menos en mi caso).
-Ya te pedí perdón por cómo te hable, pero no me vengas después llorando porque te rompió el corazón. Te lo advertí.- dijo lo bastante serio, como para saber que lo que decía, lo decía enserio.
No dije nada. Simplemente le dediqué una mirada desafiante y me alejé de ahí.
Regrese rápidamente al darme cuenta que aún llevaba puesto la camiseta que este me había ofrecido. Cogí mi vestido y sin importarme qué Jason me estuviera viendo, me quite lo que tenia y me coloque el vestido. La mirada de asombro por lo que había hecho de Smith, no se hizo esperar y me observo de arriba, hacia abajo. ¡Disimula! Por Dios Santo...
Baje rápidamente y busque desesperada a Emmily. Quien por mi asombro, estaba comiéndose a besos con el amigo de Noah. El tal "Jhon". No me importo y jale a mi amiga. Esta me mira con cara de asombro y no la culpo, yo jamás pensaría en hacer eso nunca. Hasta hoy.
-¡¿Que te pasa?! ¿Estás loca o que?- espetó algo confundida.
- Larguémonos de aquí por favor. No me siento nada bien.- dije algo cansada por la situación.
-¡¿Qué?! Ahora que todo esta genial. Lo siento pero no iré.- dijo un poco alto por la música que retumbaba en aquel lugar.
-Bien como quieras...- pronuncie y me fui directo donde Noah.
Estaba hablándome de Dios sabe que...
en ese preciso instante observó de reojo a Smith que viene bajando, con una chica agarrados de manos. Fue como un balde de agua fría y no lo sé porque lo sentí así, pero la acción que realicé no fue la mejor y eso lo sé. Me aseguré que Jason estuviera observando para lo que aria a continuación. Agarré a Noah del cuello y lo dirigí hasta mis labios. Besa tan bien, enserio. No había probado labios tan exquisitos como los de Ponce. Me deje llevar por sus movimientos tan perfectos.
Lleve mis manos así su nuca mientras masajeaba con sensualidad su cabello, cuando hice aquel movimiento, fue bajando sus manos desde mi espalda a mi trasero. Se sentía tan bien...
-¡¿QUE MIERDA TE OCURRE NOAH?!-