-¡¿QUE MIERDA TE OCURRE NOAH?!-espetó con tanta hostilidad en su voz. Que me izo estremecer.
-¿Marcos? ¿Qué haces aquí?- dije algo sorprendida. No pensé ni en un millón de años que él fuera el que gritara de esa manera.
-¿Oye amigo que te sucede? Tranquilo solo estábamos besándonos. Ni que me la estuviera follando.-pronunció Noah con tono de burla hacia Stone.
-No vuelvas a referirte a ella de esa manera imbécil.- sujetó el cuello de su camisa, empujándolo hacia la pared.
Esperen.
Marcos no tiene tanta fuerza como para poder con Ponce. Y ese no es Stone.
¿Jason? ¿Okay? ¿Qué mierda está pasando aquí?
-¡Muy bien, basta tropa de imbéciles!- espeté furiosa, esto ya se había salido de control y odio las malditas peleas. -¿Saben qué? A la mierda con todos ustedes ya me cansé.-
Me fui corriendo de esta estupida fiesta. ¿Quien diría que esto acabaría así? Bueno eso me gano por besar a Noah.
Ya estaba afuera de esa casa, lo que tenía que hacer ahora era encontrar un auto que me llevara a casa, ya que mi coche está en reparación. Mierda, que buen momento para no tener mi propio carro.
Me dirijo a un parada de buses.
-Espero que pase un autobús a estas horas de la noche.- pienso.
La verdad es que era súper tarde, pintaban las dos de la mañana en el reloj de mi móvil. ¡Qué bien! Creo que no iré al instituto. Mi perfecta asistencia quedaría arruinada por esta noche de locos.
-¿Quieres que te lleve a tu casa?- dijeron tras mi espalda.
Esa voz la reconozco, áspera y dulce, pero tan varonil y sexy como la recordaba. Los años han pasado ya, pensaba que jamás volvería a encontrarme con él. La última vez que nos vimos, nos dijimos tantas cosas dolorosas que de solo recordarlo se me destroza el corazón. Lo amaba. De verdad lo amaba y fue el único que me sacó por mucho tiempo de la cabeza a Smith. Pero a pesar de tal acontecimiento, Jason fue el único que me apoyó de verdad, y gracias a ello fue lo que me hizo recuperar mis sentimientos así el, Sin embargo, esta aquí otra vez después de tanto tiempo y decirnos que jamás nos volveríamos a ver. Esta aquí.
-¿Luck?- susurré, más para mi que para el, sin embargo, escucho mi pregunta.
-Hola Kylie- pronunció con voz tímida, como si tuviera miedo al hablarme. -Tiempo sin vernos- continuó
-¿Luck Gil? ¿Eres tú?- está vez lo dije con tanta firmeza que hasta creería que le provocó miedo.
-Si, soy yo. Disculpa si te incomodo, solo que te vi salir corriendo de esa casa y pensé que necesitarías ayuda.- me regalo una sonrisa tímida, pero tierna a la vez.
No me dejaría envolver por el tan fácilmente. Se como es, se lo encantador e imbécil que puede llegar a ser. Y sé más que nadie que puedo volver a caer por él si me descuido. Aún que se ve más sexy de lo que era. Sus ojos azules, su cabellera castaña, cuerpo perfectamente tonificado, alto y un toque de unas lindas pecas sutiles por su rostro. El hombre perfecto para mi. ¿Qué mierda estoy pensando?...
-Gracias, pero no necesito ayuda. Esperaré a un autobús.- digo lo más seca posible.
-Sabes que podemos ser amigos otra vez, ¿Verdad?- lo dijo tan cerca de mi rostro que me producía escalofríos. -Oh por lo menos llevarnos bien-
-¿Ya no crees que soy una estúpida?- escupí con odio.
-Bien. Lo siento, era un estúpido en ese tiempo y no sabía lo que en verdad valías y eras para mi. Solo quiero que volvamos a estar bien.- pronunció cada palabra a la perfección.
-¿Eras?- dije en tono de broma - de acuerdo, pero solo lo hago porque se que no pasará ningún autobús a esta hora.- reí, lo que provocó que el también lo hiciera.
-¿Aún vives en esa mansión de ensueño?- dijo juguetón. -Porque si es así me bajaré a por un vaso de agua.-largue una carcajada.
Sabía perfectamente que a él le encantaba mi hogar. Cuando éramos novios, pasaba cada segundo que podía en mi cocina. Ama cocinar, es su pasión más grande y lo hace excelentemente bien. Me encanta su compañía, pero con los problemas que tuvimos en su momento, no puedo llegar a confiar cien por ciento en él, otra vez. Se que me dañará si lo hago.
-Gracias por traerme, pero no creo que sea buenas horas de visita.- baje del auto para dirigirme a la entrada.
-Descuida, no fue nada. Me alegro verte otra vez y no te preocupes quedará para la próxima.- sonrío con un aire de superioridad.
-¿Próxima? Porque me hayas traído, no significa que ya somos amigos.- digo sumisa.
-Es cierto. Necesitamos ser amigos otra vez. ¿Qué dices? ¿Cafetería mañana a las seis? Descuida yo pago.- dijo riendo.
-Bien, pero, me tendrás que traer otra vez.- cruce mis brazos esperando una respuesta, pero no la hubo. En cambio me dedico una enorme sonrisa y se despidió con la mano.
Entre a mi habitación. Ya era tardísimo y ni siquiera había hecho mis tareas. No llegaré a clases, además es el segundo día, ¿Qué podría pasar?... lo repondré después. Me dispuse a cambiarme de ropa y desmaquillarme. Por más tarde que fuera jamás me podría acostar sin quitarme todo esto de mi cuerpo. Me adentré a la cama y traté de dormirme pero no podía, era como si el sueño no llegara a mi. Lo único que pienso es en porque; Marcos y Jason, actuaron de esa forma. Entiendo; uno es mi mejor amigo y tendría que cuidarme de que no hiciera una estupidez, y tal vez el otro solo por ayudar a Stone a que no le metieran la paliza de su vida. Solo va un día de curso y ya ha pasado tantas cosas y todo se está yendo a la misma mierda.
Ya han pasado dos meses desde que me encontré con Luck y tuve mi discusión rara con Smith. No hemos hablado aún, nos hemos visto y todo pero aún no establecemos conversación. En cambio con Gil, nos volvimos más amigos, salimos juntos, me ha acompañado en casa últimamente, pero solo somos amigos. No necesito una relación y mucho menos con el estropeo de pensamientos y sentimientos que tengo. Una relación en este momento lo complicaría todo aún más, pero estoy bien con ello. Lo que tenemos es más que suficiente, ya lo extrañaba. Y bueno Noah, desde la fiesta no lo he visto, no sé qué ha pasado pero creo que también tengo una conversación pendiente con el.
Hoy decidí que haría la prueba para las porristas, ya que no me veo en eso de "la música", aún que no lo descartaría del todo, más bien como un plan B... o E. La verdad no me gusta para nada...
Las pruebas se harían en la hora del almuerzo, estoy súper nerviosa solo falta que termine esta hora y daría mi debut. He practicado tantas veces la rutina esta semana, que creo que es imposible que me equivoque.
Emmily se enfadó tanto por haberla abandonado en las clases de música que me dejo de hablar por tres días. Si, es una inmadura, pero así la amo.
-¿Estás lista para la prueba?- preguntó Emi.
-La verdad creo que no. Estoy súper nerviosa.- estaba que me comía las uñas de los nervios.
-Tranquila, todo saldrá bien.- me regalo una de sus sonrisas tranquilizadoras.
-¡¡¡KYLIE JONS!!! Presentarse en el gimnasio.- anunciaron