Jason Había sido una mañana de mierda. Tenía una resaca horrible y para colmo no había ni una pizca de café en toda la casa. Me había levantado demasiado tarde y al parecer no se encontraba nadie en casa. Mire al reloj de la cocina, eran las 15:56h. -¡Mierda! ¿Cómo pude haberme levantado tan tarde?- exclamo corriendo escaleras arriba para darme un baño. Ya me había dado una ducha muy relajante y me dirigí a lavarme los dientes. Mediante lo hacía, una imagen muy cálida de alguien muy familiar se cruza por mi cabeza. Me concentro en el recuerdo de sus carnosos, dulces y rojizos labios. No se que me sucedió anoche, pero no aguantaba más tenerla tan cerca pero a la vez tan lejos de mí. Nuestra relación no siempre fue tan amarga. Recuerdo perfectamente cuando teníamos 12 y 13 año

