Capítulo 27 - Una experiencia excitante Karol, estaba paralizada allí, en la puerta de su habitación, sin poder moverse. Su cuerpo no reaccionaba en lo más mínimo y sus ojos estaban fijos en la imagen que tenía en frente. No se encontraba así por el shock o la incomodidad de ver esta repentina situación, sino por algo mucho más intenso y contradictorio, conociendo los sucesos traumáticos en su vida y sus propios miedos al contacto humano. Aun así, aquí estaba, con una excitación febril e inesperada, que le recorría el cuerpo como una corriente eléctrica y la dejaba a la espera de lo que ocurriría a continuación. Ver a Lourdes y a Alex, tan entregados, tan perdidos el uno en el otro, encendía en ella una mezcla de deseo y fascinación imposible de pasar por alto. Su respiración se acelera

