Hoy debido a mi llegada la señora Paulina le cerró las puertas al público, nadie trabajaría hoy, lo que mantuvo a todas extrañadas, ya que no esperaban el cambio de humor tan repentino que tuvieron las 3 personas más cercanas a mí. Obviamente no se quejaron, la noche estaba llena de energía, ya sea por los bailes, el alcohol gratis, risas a carcajadas e incluso juegos de mesa que nos mantuvieron animados y sin sueño. Me estaba divirtiendo como nunca antes lo había hecho, el poder bailar y convivir con las que eran mis anteriores compañeros en un contexto normal era algo grandioso, aunque ellas no sabían que era yo. Entre menos gente supiera que yo estaba vivo, mejor sería para nosotros, además mi esposo se enfadaría si se enterara de que todos lo saben. Ahora mismo he bebido un poco, es

