Como ayer había logrado recibir su perdón, a la mañana siguiente me desperté muy temprano para poder prepararle un abundante desayuno que le recordara cuan arrepentido estaba por mis acciones cometidas. En casa tengo de todo, sólo tuve que acercarme a la leñera para tomar trozos de madera seca para encender la estufa y de ese modo, utilizando el horno logré preparar pan y mientras este se cocinaba, preparé su tartaleta de frutas favorita, de ese modo cuando el pan se cocinó pude meter la tartaleta para que la masa se cocinara. Luego, como no se puede comer caliente, la acerqué a la encimera de madera que estaba cerca de la ventana, esperando a que el frío exterior lograra bajar su temperatura. Para beber hice café y un jugo de naranjas, además para comernos el pan recién horneado prepar

