Razee y sus hombres conocen bien el lugar, me molesta un poco la herida en el brazo pero me siento bien, eufórico, todos han recibido la instrucción de dejar al malnacido cara de gato para que yo lo enfrente. Es mío. —¿No deberíamos avisar a la policía?—pregunta Hércules. —No, eso es entre esa rata y yo. Me mira preocupado. —Te estás tomando esto demasiado personal—observa. Lo miro con cautela y asiento. No puedo disimular lo personal que es esto para mí. Fue un error involucrarme con Laura, afecta mi trabajo. —Es personal Hércules. He quedado como un incapaz, y ustedes. —No James, me vas a disculpar, pusimos a Olivia a salvo sin novedad, no podemos evitar que lleva pero si llueve nos aseguramos de que no se moje, no somos seguridad nacional, no podemos prevenir ataques, hicimos un b

