Puedes irte

1401 Palabras
—Éstas segura de casarte? —volvió a preguntar Miré a Santiago y negué. Lo miré a sus ojos color café y sentí una gran decepción de mí porque desde el día uno que acepte salir con él sabía que no tenía sentimientos hacia él y que jamás logre enamorarme de él como se lo hice creer en su momento, claro que me dolió el día que termino nuestra relación por motivos personales, sin embargo, había comprendido que eso iba a suceder tarde o temprano porque yo no me había enamorado completamente de él. —Yo acepto a Liam como mi hijo, hago lo que tú quieras, pero no puedes casarte, si tú quieres mañana mismo nos casamos, mi amor —pronunció y negué —Es tarde Santiago, ahora por favor vete, no vamos a hablar de nada ya no hay que solucionar nada, yo acepte esa decisión el día que me dijiste que te ibas de mi vida, eso fue lo que tu quisiste —respondí y negó —No me voy de aquí hasta que no aceptes hablar conmigo y pueda decirte la verdad —insistió —No quiero saber nada de ti, ni siquiera de la dichosa verdad que tienes que decirme, así que vete —dije. De pronto Jasen se paró detrás de Santiago. —¿Que está pasando aquí? —pregunto Jasen —Amor, al fin viniste, te estaba esperando —dije acercándome a él y dejé un casto beso en sus labios, al intentar alejarme Jasen me tomo de nuevo de la cintura y me acerco nuevamente a él, por esta vez le correspondí a su beso. —Mi amor, siento llegar tarde, pero ya estoy aquí, luego te explico lo otro —me sonrió y asentí —Puedes irte, Santiago, en serio no quiero verte nunca más —dije —Digas lo que digas, tu no lo amas, regresaré otro día —menciono Santiago y Jasen lo miro. —No regreses, acepta que ella ya no quiere hablar contigo ni nada, si en realidad amas a alguien debes dejarla ir ¿No? —dijo y Santiago se rio. —¿Y tú crees que ella te ama? —pregunto de manera incrédula y Jasen me miro. —Si Aranza no me amara no se estuviera casando conmigo, de la misma manera no estaría aceptando que yo sea parte de la vida de Liam pues el niño es su vida, sé que me ama porque comparte lo que ella más ama, conmigo —respondió Jasen, tomo nuestras manos y las entrelazo—, ahora si nos permites, tenemos una cena. Santiago nos miró enojado, sin embargo, no dijo nada más y se retiró. Con Jasen entramos a mi departamento y el llanto de Liam se escuchó en la habitación. —Voy por Liam —mencione —Yo voy por él ¿Te parece? Creo que va a ser el único bebé indirectamente mío que cargare, luego ya cargare los de Alicia —dijo y me reí Jasen entro a mi habitación por Liam, así que me fui a prepararle el biberón, en cuestión de minutos Jasen y Liam se encontraban conmigo en la cocina. —Aquí está mamá —le menciono Jasen a Liam y este último apenas me miró me sonrió Me acerqué a Liam y dejé un beso en su mejilla. Era increíble ver esa faceta de Jasen, siempre lo vi como una persona tan fría y distante, y al verlo con Liam e interactuar con él de aquella manera solo hacía que en ocasiones me pregunte ¿Por qué no demuestra quién verdaderamente es? Jasen sentó a Liam en el mesón de la isla y Liam le sonrió. Saque mi teléfono para tomarles una foto. —Es hora de comer —anuncie tomando uno de los platos que había dejado listo para servir la comida. —Déjame y lo dejo en su coche para ayudarte —menciono y asentí. Mientras Jasen regresaba aproveche para servir, así que cuando él llegó tomo su plato, yo tomé el mío y nos dirigimos a la mesa. Jasen me miró y me sonrió. —Creo que como nos estamos llevando, está bien, pues así hacemos que todo fluya —menciono y asentí. —Si, así que creo que tenemos que empezar a llevarnos mucho más y ser muy buenos amigos, así se logra el objetivo ¿No es así? —pregunte y asintió —Esa es la clave para esto, aprender a ser muy buenos amigos y convivir, después de todo vamos a vivir bajo el mismo techo por un par de años —dijo —Si —reí—, de ahora en adelante seremos amigos tú y yo, por cierto ¿En dónde viviremos? ¿Viviremos aquí? —Mejor en mi departamento —menciono y negué —No, mejor aquí en mi departamento, después de todo Liam tiene su habitación —hable y negó —Puedo… —No discutiremos por eso, como en las grandes ligas se hará de la manera correcta, asi que el día de la boda haremos un sorteo ¿Te parece? Jasen por un rato me miro divertido y lo mire seria, estaba claro que el sorteo iba a definirlo todo. —Muy bien, pero veras que la suerte siempre está de mi parte —menciono y sonreí —No cantes victoria antes de tiempo, querido —le dije antes de darle un sorbo a mi copa de vino y me sonrió. ********* 2 días para la boda Al día siguiente La velada con Jasen y Liam fue maravillosa, cada día estaba más convencida de que los dos años que íbamos a convivir junto a Jasen no iban a ser tranquilos. Estaba observando mi correo personal y me llego un nuevo mensaje del que sería mi futuro esposo. Jasen: Buenos días, Aranza ¿Cómo estuvo tu noche? Te escribo para informarte que mis padres nos quieren ver el día hoy en la hora de almuerzo, hoy no podré irlos a ver, asi que te envió la dirección. Dale un beso a Liam de mi parte, nos vemos en la tarde. Suspire y mire a Liam que se encontraba a mi lado quien dormía plácidamente, con la debida precaución me levante para no despertarlo, me tome una ducha y me puse a trabajar, pues no podía seguir sin hacer nada y ayer había perdido un día de trabajo. Jasen Cuando llegue del gimnasio, tome una ducha y al salir tome mi teléfono para escribirle a Aranza, pues mis padres me habían anunciado que tenían que darnos una noticia, y que ella tenía que estar presente junto a Liam. Mamá: Hijo, el almuerzo no es en nuestra casa, te esperamos en esta dirección. Saludos para Aranza y Liam, cuídense mucho. Suspiré y le envié la ubicación a Aranza. Eli: Amor estoy llegando, te veo pronto. Y como lo menciono Eli, en cuestión de segundos el timbre de mi departamento sonó. Hoy debía finalizar un ciclo. Abrí la puerta y ella enseguida de lanzo a abrazarme, pero la detuve. —Evitemos eso —dije cuando vi la reacción que tuvo al separarla de mí. —¿Por qué? —cuestiono y la hice ingresar al departamento. Se sentó dejando a un lado su cartera y me sonrió. —No tengo mucho tiempo, y seré breve —mencione mientras terminaba de colocarme mi camisa—, sabes que nunca existió un “nuestro”, asi que no puedo terminar lo que nunca empezó, desde hoy no quiero saber nada más de ti y no quiero que interfieras en mi vida, ni mucho menos que molestes a mi futura esposa, te puedes ir —finalicé y abrí la puerta—, todo ha acabado. — ¿Es enserio? —pregunto con su voz quebrada. —Si, puedes marcharte, nunca existió tal relación —dije con voz firme y ella enojada volvió a tomar su cartera. —No te vas a librar de mi tan fácil Jasen Eicollings, yo no soy como las otras, te lo juro, esto no se va a quedar así —sentencio, cada palabra era una promesa. —No juegues conmigo Elizabeth, no sabes de lo que soy capaz —asegure y me sonrió. —Ya lo veremos, veremos quien no puede jugar con quien —finalizo y se marcho no sin antes dedicarme una mirada llena de rencor y odio.
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