No dije nada más, el resto del camino solo escuchábamos la radio con las músicas del momento, de pronto sonó “Si decides regresar” y se me encogió el corazón, esas canciones me traían demasiado recuerdos y sin pensarlo empecé a cantar la música.
—Que buena canción —dije cuando finalizo la canción.
—La cantaste como si siguieras esperando a alguien —dijo y me reí.
—Pues no, esa canción se la canta así, con todo el sentimiento que tienes —me defendí y se rio.
No recibí más respuesta por parte de él, luego de unos minutos se estaciono y apago el carro y pude divisar a Paola con otra de las chicas que le ayudan a ella.
—Hola Pao, buenas tardes, al fin hemos llegado —mencione saludando a Paola de manera efusiva y ella sonrío.
—Aranza —saludo y luego miro a Jasen— ¿Cómo están?
—Con nervios —respondí y sonrió
—Es normal, uno no se casa dos veces —menciono y asentí
Empezamos a recorrer el lugar, era un Polo club privado ubicado a las afueras de la ciudad, no podía negar que la recepción era super bonita con vista a un lago que se iluminaba de colores en las noches, las paredes eran de cristal y se podía ver toda la iluminación en la noche del lado del hotel, las piscinas y el gran espacio destinado al deporte; finalmente nos mostraron el diseño en maqueta de cómo iba a ser la boda civil y luego como iban a ser distribuidos las mesas, la mesa de bocaditos y el escenario.
Al final de recorrido, optamos por ir a visitar el otro lugar que habíamos escogido, aquel lugar que habíamos coincidido con Jasen.
—¿Qué te pareció? —pregunto Jasen cuando se subió a la par mía.
—Me ha gustado, pero no sé, siento que el otro lugar que escogiste podría ser mucho mejor —mencione y asintió
—Si, concuerdo contigo, me ha gustado mucho este lugar, incluso por el clima, pero siento que el otro lugar nos tiene preparado algo —dijo y sonreí.
—¿Jasen Eicollings cree en ese tipo de cosas? —cuestione divertida y sonrío
—¿Acaso Aranza Martínez no cree en la intuición? —pregunto de manera divertida y me reí
—Yo no creo en eso —mentí y me miro
—Pues deberías creerle a tu intuición, a tu sexto sentido, al ojo de loca no se equivoca —menciono de manera divertida y sonreí
—¿Por qué? —pregunte
—Por que efectivamente en ocasiones la intuición nunca se equivoca —dijo y me reí
—Tienes razón, es broma yo siempre le creo a mi ojo de loca no se equivoca —mencione y sonreímos.
Su teléfono anuncio un par de mensajes y lo note algo incomodo, por lo que señale la radio en señal de que quería cambiar de música. No demoramos mucho en llegar al otro lugar, desde la entrada arbustos de cada lado en fila nos recibieron hasta llegar al estacionamiento.
—Baje su majestad —bromeo Jasen abriéndome la puerta y sonreí.
—Gracias mi súbdito.
Ambos nos reímos, Jasen esta vez me ayudo con Liam por lo que ambos nos acercamos a Paola y a un representante de una villa, tenía un jardín precioso y luego nos guiaron al lugar designado para realizar la boda civil, este lugar me estaba encantado pues en la parte alta del lago se encontraban unos focos que eran parte de la decoración, luego nos mostró el lugar designado para el Cocktail Hour, este lugar que según el dueño las instalaciones estaban nuevas y remodeladas; luego nos acercamos al lugar donde seria la recepción y nuevamente Paola nos indicó la maqueta final del evento y con Jasen nos miramos.
—Entonces ¿Qué les pareció? —pregunto Paola y mire nuevamente a Jasen
—Este es el lugar —dijimos al unisonó
—Sabía que este lugar les iba a encantar a ustedes —menciono Paola y asentí
—Adicional, necesito que me digan si se van a hospedar familiares o amigos —dijo y asentimos.
—Ya le confirmaremos —respondí
**********
Mas tarde
Estábamos de regreso a mi casa y vi que Jasen se desvío del camino asi que lo mire.
—¿A dónde se supone que vamos? Porque esta no es la carretera para ir a mi casa—pregunte
—Iremos de pasada a casa de mis padres, dicen que necesitan vernos juntos —informo y asentí.
—Solo tu familia o me vas a sorprender con tanta gente como la última vez —dije y se rio
—En mi defensa todo surgió a último momento —se defendió
—Ajá, si —dije y por un segundo me miro
—Enserio te digo, todo se organizó de un momento a otro —menciono
—Bueno, está bien ¿Entonces quienes estarán? —pregunte y me ignoro un par de segundos para ver su teléfono
—Mi mamá me dice que va a estar toda la familia incluido mis tíos —informo y lo mire con carita de perro regañado.
—No me siento aun preparada para estar en un mismo sitio con toda tu familia —mencione y asintió—, mejor dile a tu mami que otro día en donde solo estén tus padres, por favor o a su vez, diles que yo los invito a mi casa, además tengo que darle la medicación a Liam.
—Está bien, no te puedo obligar, mejor te llevo a tu casa para que estés más tranquila y le propongo tu cena para otro día a mi madre ¿Te parece? —pregunto y asentí-
Jasen tomo de nuevo la vía que me lleva a mi casa y en menos de media hora se estaciono y me miro.
—Mi madre a aceptado tu propuesta, asi que luego de que nos casemos tendrás que cumplirla —aviso y asentí
—Gracias por hacer que todo esto no sea complicado —dije y tome su mano.
—Gracias a ti —agradeció y le sonreí de vuelta
Jasen bajo con Liam en brazos y nos dirigimos al edificio para subir a mi departamento.
—¿Quieres quedarte a cenar? —pregunte cuando el ascensor marco que ya llegamos al piso 6.
—¿Me estás invitando a cenar? —cuestiono y me reí
—O sea si —reí—, solo debes esperar un poco porque es obvio que tengo que cocinar.
Abrí la puerta de mi departamento y guíe a Jasen hasta la habitación de Liam, allí Jasen acostó a Liam en la cuna y ambos salimos de la habitación.
—Está bien, vamos a cenar, pero con una condición —dijo y lo mire
—¿Cuál es la condición? —pregunte
—Veras tengo que ir a resolver unos asuntos, pero regreso rápido y la condición es que me aceptes una copa de vino —dijo y mire la hora en mi teléfono.
—Está bien, nos vemos en una hora y media ¿Te parece? —pregunte y asintió.
—Está bien Aranza, entonces ya regreso — se acercó y dejo un beso en mi mejilla —, cuídate.
—De igual manera cuídate —dije
Jasen salió de mi departamento y me senté a pensar en el menú que iba a preparar, decidí llamarle a mi chef personal.
Llamada
—Hola mi terroncito de azúcar —salude cuando ví que me contestó.
—Buenas noches mi querida futura señora de Eicollings —saludo y me reí
—¿Cómo estás terroncito de azúcar? ¿Cómo está Arturo? —pregunte
—Arturo está trabajando y yo estoy muy bien, extrañándote, aunque recién te acabé de ver —dijo y sonreí—, ¿Cómo te fue con la Wedding Planner?
—Bien terroncito de azúcar, en el transcurso de la noche les llegará la invitación y las que sean mis damas les llegará las indicaciones para sus vestidos —informe
—Ya mi señora de Eicollings —dijo y me reí —, mi preciosa, te puedo hacer una pregunta.
—Obvio terroncito de azúcar
—¿Estás segura de casarte? ¿Enserio Jasen es el hombre...? —la interrumpí
—¿Crees que me estuviera cansando si no quisiera a Jasen? —cuestione
—Es que yo no entiendo cómo de un momento a otro me sales con que te casas con Jasen Eicollings, teniendo apenas un par de meses que terminaste la relación con...
—Supongo que así es el amor ¿No? —fue lo único que respondí y escuché que suspiro
—Te puedo confesar algo —dijo
—Si terroncito de azúcar
—Siento que Jasen es el hombre que te mereces, por es obvio que tú te mereces toda mi reina, espero que seas muy feliz y que pronto me hagas tía —dijo y sonreí
Sabía que no podía decirle nada en cuanto a mi matrimonio por contrato, así que sonreí
—Gracias mi terroncito de azúcar, por el momento te debes conformar con Liam —dije
Horas más tarde
El sonido de finalización de la cocción en horno sonó, así que tomé guantes y me acerqué a sacar el pollo y ver si estaba completamente cocinado. Jess no llegaría a dormir a la casa por lo que había arreglado la mesa para cenar de manera tranquila con Jasen.
El timbre sonó y me apresure a abrir la puerta, no sin antes colocarme bien el labial en el espejo que se encuentra a un lado de la puerta, pues podría ser Jasen y quería estar presentable, además no quería que la comida se enfriara.
Al abrir la puerta mi sonrisa se esfumó.
—¿Que carajos haces aquí? —reclame indignada
—No te puedes casar, yo te amo —dijo Santiago—, ¿Enserio estás segura de casarte?