Tom
Salir de la sala de juntas con Nora y Demon en camino a una discusión de jefe a empleado me deja un mal sabor de boca. Nora es buena en lo que hace, solo que es novata y aun no sabe como se trabaja aun en este sitio un poco superficial. Salir con Dina entre celebración con Laila y con los cumplidos sencillos de John no causaron nada en mi pues, quería saber cual es el enojo tan grande que tiene mi mejor amigo con Nora. Hace años somos amigos y socios Demon y yo, su abuelo abrió la revista con el mío y mi padre con el suyo la mantuvieron a flote y la lanzaron a nivel mundial, sin olvidar que ahora yo me encargo de los números y los nuevos lanzamientos, mientras que el supervisa meticulosamente las inversiones y nuevos eventos donde estaremos presentes como revista.
Ambos hemos recibidos golpes juntos, hemos sido cómplices, construido escenarios nuevos y cualquier cantidad de cosas que hacen los mejores amigos. Lo unico que me frusta es no saber que esta pasando entre nosotros dos y nuestro actual ambiente que se mantiene tenso.
—La verdad me impresiono —dice John mientras entramos todos al ascensor hasta que llego el chico ese que le coquetea a mi Nora. Me frusta demasiado su miradas llenas de coqueteria y su estilo que se mantiene en siempre estar sacandole sonrisas a mi novia. Se que soy celoso, pero no sabia que lo era demasiado hasta que conoci a Nora. El chico viene atareado, pero mi instinto no me deja ayudarlo y no me gusta sentirme bien por ello.
—Esta lleno. —corto su camino cuando intenta entrar lleno de papeles con su maleta grande y su cámara en brazo, el chico uso una observación al ascensor y solo estamos Laila, Dina, John y yo. Todo se mantiene en un silencio tenso entre todos, pero nadie debate mi decision. Levanto una ceja y toco el primer piso sin dejarlo de ver ya que no me agrada nada. El chico frunció el ceño molesto y maldijo cuando las puertas se cerraron en su cara. Así tal vez no anda viendo o tan cariñoso con mi novia.
—Bien eso no era necesario Tom. —Laila rompio el silencio con su comentario sano, pero no necesario para mi.
—Para mi no, —digo tranquilo. —, pero para el si.
—Amigo tranquilo con lo celos. —bufa John y niego.
—Nadie de aqui sabe que es estar traumando —reclamo. —, sin nadie por años con miedo a comenzar de nuevo. Y encontrar a alguien que si vale la pena. —sentencio y todos guardan silencio.
—Tranquilo nene —habla Dina. —, todos fuimos testigos aqui, nadie te juzga —asiento observandola. —Solo queremos recordarte que ella no es Elizabeth.
Suspiro con fuerza y meto mis manos en mis bolsillo antes de salir del ascensor sin decir absolutamente nada.
Se que ella no es Elizabet, pero no estoy del todo seguro que los hombres del mundo esten enterados que si me sucede algo parecido no me levantare de ello. Perdi una vez no quiero tener la segunda.
Puedo superar una que casi me mata, pero no de dos que sepa Dios como sea el siguiente golpe. Lo unico que hago es cuidar de mi Nora para que no hiera o destruya lo que quiero construir con una mujer que con su sonrisa con una empleada me llego hasta el alma. Ver como radiaba brillo hablando tan solo con un empleado cautivo mi mirada. Intente seguir mi camino, pero al verla caminar y observar como resplandecia aun dentro de una simple cafeteria hacia mi corazon hacerce pequeño. No pude evitarlo y decidi interrumpir su camino y acercame a ella, lo cual era extraño ya que desde mi fallido intento no habia sentido hacer algo parecido. Ver sus ojos amarillos clavarse en mi detuvo mis pensamientos, y supe que ella seria una razon para intetarlo. Aun con miedo decidi seguir y intentarlo, espero no arrepentirme.
Suelto el aire y juego con mis dedos dentro de los bolsillos analizando todo mi vida hasta ahora y todo lo que ha sucedido en tan solo dos semanas sin previo aviso.
De camino siento la sensacion de tener los ojos de todos encima mio. Sigo mi camino aun con ese sabor de boca hasta cuando llego a mi seccion donde me encuentro lo que menos espera, lo que menos necesito y lo que mas daño me hace ver. Mi mundo se paraliza y la sensacion de estar en un sueño volviendose una pesadilla me resulta un poco mas real. Un pensamiento vago de que esto sucediera en un tiempo real aparece como un deja-vu, cuando veo esa persona que me hizo nada en segundos y luego mierda a dejarme tan hundido, herido y tan furioso.
—Tom... —dice esa voz que me resulta ofensiva. Mi corazon se acelera mi pecho se calienta en segundos y mis piernas flaquena con temblores pequeños cuando su cabello rojo revuela en los aire y sus pecas en el rostro se hacen mas notorias con las luz tenue del pequeño sol que aun se escapa por encima de las nubes que sueltan copos de nieve hasta el suelo. —, que gusto verte amor.
Casi vomito al escuchar la palabra "amor" en su boca, la cual no sabe nada mas que asco.
—Que demonios haces aqui. —escupo con molestia. —No me digas que tu amante se aburrio de ti. —suelto con veneno.
—Tom, porfavor escuchame. —se acerca a mi intentando tocar mi mano la cual aparto de inmediato.
—Despues de dos años quieres hablar. —sonrio con burla. —Vete, ahorrame verte.
Sigo mi camino dejandola sola en el pasillo de mi oficina hasta que llego a mi puerta y cuando estoy por cerrar sus manos detienen mi acto y entra a mi oficina con sus ojos verdes llenos de lagrimas y su nariz sonrojada falsamente como si ella se sintiera mal.
—Esuchame amorcito. —insiste y niego apartandome lo mas que puedo de ella.
—Deja de actuar. —ordeno molestandome. —¿Que quieres?
—Hablar contigo amor —se acerca a mi.
—Dos años depues y sobre que mierda. —me estoy sintiendo muy mal con ella tan cerca mio. Su recuerdo de una semana antes de casarnos y enredada en la cama de ese tipejo en su departamento me tralada la cabeza. Sus gemidos de placer y los gruñidos del hijo de puta me jode. —Deja de llamarme asi, —digo molesto. —, no te importo decirme que te sentias mejor con el que conmigo a una semana de nuestra boda y luego largate con el, para luego de dos años regresar aqui llamandome asi.
—Dejame explicarte, lo que sucedio fue que...
—¡No! —grito exsaperado. —¡Solo largate, no quiero saber nada de ti! —exijo y obligo a mi cabeza a no creer lo que me diga en absoluto. Ahora tengo a Nora, mi trabajo, mi familia y mi mejor amigo de mi lado, ya no estoy solo, no estoy solo.
—Dejame hablar... —toma asiento y mi furia crece. —, comenti un error eso lo se, pero por favor dejame remediarlo.
Niego.
—Crei que yo no era suficiente para ti... —una lagrima de cocodrilo aparece en sus ojos.
—No hagas drama, ¿Cual fue la razon para que volvieras. —corto su sollozo falso. —Cito tus palabras para que recuerdes lo que me dijiste antes de irte con el. —enfatizo molesto. —Dijistes: "Tom no eres lo que creia y el me hace sentir viva. El amor no se nace se siente". —escupo molesto citando su palabras.
Sus lagrimas crecen al entender que me dijo esas palabras mientras los dos se vestian en mi cara con una paciencia que resultaba insultante y molesta. La rabia era enorme en mi que llegue hacer una cantidad de estupideses que me arrepiento, pero que no puedo borrar ya que lo hecho, hecho esta, y lo cual no se puede cambiar aunque quiera.
—Te recuerdo que no puedo estar cerca de menos de quinientos metros de ti.
—Lo se, pero amor... —llora y ruedo los ojos. —, podemos hacerlo si hablamos como personas civilizadas.
Maldigo todo momento haberlo pasado con una mujer que me destruyo en segundos.
—Habla. —ordeno molesto tomando asiento en mi silla y centrando mi mirada en sus ojos verdes que alguna vez ame y su cabello rozijo que disfrutaba oler de el, su aroma a playa...no pensar en esas cosas es darle ventaja a ella.
—No sabia lo que hacia, pense que era lo correcto por ambos...
—Creo que si sabias lo que hacias. —interrumpo su escena de victima, detesto oir su llanto, causa un reboltijo en mi pecho.
—El resulto ser todo lo contrario cuando mi familia me retiro mi cuentas. —dice y suspiro, esa se habia convertido en mi familia tambien. —Cuando ya no teniamos dinero me golpeaba y me gritaba que no servia para nada.
Trago saliva, pero me mantengo en silencio.
—Se pone furioso y me obliga a tener... —llora y no se como sentirme. —, a tener sexo y luego...me grita que ni para pararle la v***a sirvo...—suspira con fuerza aparto con delicadeza sus lagrimas—, me escupe hasta... volverse de nuevo mas agresivo hasta que saco dinero de donde sea para darselo y asi tener al menos paz por un dia.
[No le creas Tom, te fallo]
Mi mente debate con si mismo. Mi debilidad siempre fue verla llorar y ahora esta escena no me ayuda. Teniamos peleas, pero jamas llegue a tanto. Otra parte mia dice que se lo merece por su trato conmigo. Ella pensaba que habia encontrado su principe azul, pero se fue con el moustro que ahora la dejo sin castillo alguno y sin ganas de vivir.
—Eso que me paso no todo fue mi culpa...
—Sin excusas.Llama tu familia y dile —determino.
—No quieren saber nada de mi desde que me fui. —muerde su labio.
—Entonces no es mi problema.
—Tom... —llora. —Creeme podria ser peor lo que paso. —niego. —, que tal si dijiera que no paso algo mas grave gracias a que pense en ti.
—Imposible. —trago saliva. —Te fuiste a dias de nuestra boda con otro porque estaba ocupado con ello y querias que todo fuera coger, lo cual no es el centro de la vida. —digo fuerte. —Ademas...
Trago saliva.
—Ademas, ¿Que? —se impacienta limpiando sus lagrimas.
—Tengo pareja ahora —sentencio. —, es reciente, pero algo sincero que estoy dispuesto a pelear.
Queda perpleja y analizo su actuar. Solo se pone roja del rostro y suelta mas lagrimas lo cual me ponen ansioso.
—La chica que se fue con Demon a su oficina —levanto una ceja y esta saborea las palabras. —Que pasaria si te dijiera que pasa muy malo ahi. —tantea mi aspecto ante su insinuacion estupida. —Algo muy turbio y malo que no te haria bien saberlo.
—Veniste a decirme que estas deprimida por tu vida que no resulto como lo esperabas y que quieres volver o que mi nueva novia esta haciendo lo mismo que tu me hiciste.
Gruño entre dientes.
[Demon jamas me haria eso]
—Bueno, eso es cierto —confiensa. —Lo descubriras solo. Olvidando ello, solo quiero que me ayudes y perdones por todo, yo todavia te amo y, ahora mas que nunca.
[No es cierto]
—Ya deja la pendejada —me levanto. —Deja de venir a decir mentrias de tu nuevo "novio perfecto" —me pongo de pie. —, y de insinuar estupideces de mi novia ahora que no te necesito.
—Te lo juro Tom —llora casi suplicando. —, lo que paso fue una película por mi cabeza, solo que llena de terror. Los gritos los empujones, los arañazos y todas las cosas ser lanzadas por el aire. La ropa rota por el trato, lo vi todo en carne propia —no quiero escuchar mas y me dirijo a la puerta donde todo me sube baja cuando veo a Nora paralizada con los ojos irritados y su nariz rojiza. Mira confusa a Elizabet detras mio lo cual revuelbe mi estomago en segundos. —Dile la verdad o se la digo yo.
Escuchar su voz de nuevo me resulta aun mas insultante y molesta.
—Largate. —pido aun viendo a Nora en el marco de la puerta indeciza de lo que sucede.
—Dile y me voy. —dice.
—Dije que te largaras. —escupo molesto y escucho sus tacones acercarse a mi y luego deternece a mi lado.
—Soy Elizabeth —cierro los ojos molesto. —, luego reconoceras mi nombre.
—Soy Nora —contraataca sorprendiendome. —, creo que lo reconoces el mio desde ahora.
Oculto una sonrisa cuando escucho el crujir de dientes de Elizabeth antes de salir de mi oficina molesta dejandome a mi Nora entrando y a mi oficina sin saber que hacer.
—Ni siquiera quiero preguntar por ella —cierro la puerta y me soprendo por las palabras de Nora hacia mi. Si yo la encontrara con otro hombre encerrada en su pequeña oficina y este hace cosas que insinuan escenas malas intencionadas me volveria loco y un poco paranoico. —, tal vez me dices que te dijo si quieras, sino evitalo y solo dime como quedaron con mi presentacion.
Arregla su cabello en una trenza larga rapidamente y arregla su vestimenta nerviosa y asiento. No quiere obligarme a hablar y agradezco ello, no deseo hablar en este momento sobre cosas del pasado.
—Bueno... —comienzo hablar y toma asiento encima de mi escritorio en la esquina de este. —, a Laila le encanto como siempre. —sonrie un poco y aparta un poco de cabello de su rostro. —, a Dina le gusto mucho y sobre todo que Michell aceptara trabajar aqui y pues... —entrelazo mis dedos encima del escritorio.
—¿Que? —pregunta ansiosa y algo asustada.
—A John le sorprendio, pero conociendolo le encanto.
—¡No puede ser! —grita asombrada.
—Te dije cariño anoche que le gustaria. —sonrie mordiendo su labio inferior. —¿Demon que te dijo?
Pregunto curioso.
—Muchas cosas —piensa un poco. —, pero lo mas precizo es que detesta como trabajo y todo es a su modo si o si.
Asiento despacio eso es cierto. Asi es el, desde siempre.
—¿No me diras que te dijo ella, cierto? —suspiro con fuerza.
—Despues cariño ahora tenemos trabajo. —baja de mi escritorio lentamente mientras me giro en mi silla observandola de pie a cabeza. Ella se pone de cunclillas sosteniendose de mis rodillas suspirando con fuerza.
—Sea lo que sea, no dejes que te afecte —me recomienda con preocupacion. —, y si es algo sobre nosotros, solo debemos hablarlo como personas adultas.
—Pueden decir lo que sea de nosotros —digo seguro. —, pero solo me importa lo que digamos tu y yo.
Sonrie con melancolia y se pone de pie.
—Quiero un respiro. —confiesa y la imito abrazandola por la cintura.
—Este fin de semana es de nosotros, cariño. —me da una sonrisa no muy convicente. Me acerco lenatmente a su boca para darle un beso cuando ella aparla el rostro suvamente dejandome algo decepcionado.
—No quiero mas peleas con mi jefe por hacer cosas indecentes en la oficina —susurra encima de mis labios sin besarme aun.
—Solo dame uno. —casi suplico.
Muerde su labio inferior y deja un beso corto en mis labios que me deja deseoso de mas, pero lo cual acepto ahora ya que estamos trabajando y en la oficina. Ademas no quiero de nuevo un Demon cabreado y molesto jodiendo todo a su paso.
—Este fin cambiara nuestro ambiente y nos hara descansar —susurro cerca de su rostro.
—Ya quiero que sea viernes. —comenta dejando otro beso en mis labios. —Tengo que trabajar nos vemos despues.
—Hasta luego.
Me despido de ella y suelto poco a poco su cuerpo hasta que ella se encamina hacia la puerta lentamente y yo observo su caminar. En un momento se queda paralizada en la puerta y no dice nada cuando intento preguntar asiente como para ella misma y sale de la oficina dejandome pensativo. Tal vez no esta esa sensacion en mi cuerpo de escalofrios cuando la veo, o los nervios que siento a saber que esta cerca mio, pero se que pronto los sentire.
Todas esas sensaciones ya las conozco, porque las senti con Elizabeth y de nuevo cuando la vi hoy en mi puerta como cuando estabamos juntos. Todo a su tiempo es mejor que apresurado.
Suspiro con fuerza y la imagen de Elizabeth siendo maltratada, violada y denigrada no deja mi cabeza. La manipulacion siempre fue el fuerte de ella y yo siempre caia en ella. No quiero ello, pero quien me dice que es mentira o verdad sus palabras.
Necesito pruebas y para ello, y tambien para la insinuaciones que dijo ella contra Nora que me dejaron un mal sabor de boca, pero para ello ya tengo el candidato perfecto. Necesito la verdad o encontrarla si o si.