Me estoy volviendo loco. Capítulo 6

3420 Palabras
Demon Jamas pense llegar a tanto con cualquier mujer, pero solo de concretar que estaba con Tom me jodio toda la maldita noche...pensar en como pasaba sus manos por su piel suave de tez tan blanca que seria tan facil dejarle marcas en todas sus partes, como besaba su cuerpo por completo, tocaba sus curvas eróticas; me jode hasta en el oxígeno que respiró . Deseo dejarla azotada y marcada por mi mano como mia en todo su cuerpo...en su cuello, sus hombros, en sus deliciosas piernas, en su gran culo perfecto, en su coño caliente, humedo, suave y delicioso...mierda, si me entero que me la toco me voy a volver loco... Ir a su edificio no estaba en mis planes, pero cuando se me informo quien la habia llamado tan feliz aquella tarde donde desobedecio con todas sus ganas explote. Todo fue que gracias a ir a su departamento donde deje un dispositivo en su móvil para poder conectar con el mio, realmente obtuve mucha suerte al encontrarlo en la pequeña sala de su departamento ya cual me gustaria hacerla mas grande... Además de aprovechar y tener una pequeña mordida del fruto prohibido y excitante, del alma de esta mujer como pecado andante, a esta lujuria infinita, al libido exquisito que siempre tiene esta mujer. [Perfecta para mi] Pero lo peor fue enterrarme que tenia el número de Sean lo cual lo tenia agregado hace un día y conozco hace muchos años a este tipo para saber que es otro que quiere tocarme a mi Nora y eso jamas lo permitiré, suficiente tengo con estar pensado en como carajos tengo que resolver esto con Tom. —Señor...—tocan la puerta de mi oficina y detengo mis manos en el computador cuando veo entrar a la miedosa de mi secretaria, toco mi ereccion adolorida mientras continuo viendola y esto debo agradecerlo gracias a la mujer que se vino en mi mano esta mañana—, el señor O' pry, esta aqui—muevo mi mano para que se aparte mientras continuo sentado en mi escritorio cruzando mis dedos fulminando al hombre que entra en mi oficina demasiado confiado, sin saber que se encuentra en el infierno del diablo. —Demon...que gusto volver a verte—saluda contento mientras mantengo mi mirada asesina cuando el toma asiento enfrente de mi escritorio. —No me gustan los rodeos...—zanjo el saludo molesto con la garganta tan furiosa que presiento que lo terminare de ahorcar sino tiene cuidado con sus palabras—, deja a ni fotógrafa lejos de tu polla.—sentencio recostando mi espalda en mi silla mientras una de mi mano queda acariciando mi barba y la otra en el brazo de la silla sin apartar la mirada del ojiazul que no se muestra sorprendido, solamente levanta sus cejas y hace una pequeña negacion. —De verdad Demon, después de tantos años sigues queriendo todo para ti ¿verdad?—habla tranquilamente mientras desabrocha el boton de su saco al igual que yo con mis gemelos que se encuentran al final de mis mangas. Esta pelea continúa no es de momento, siempre ha competido conmigo cuando se trata de mujeres, a diferencia que Sean las volvía locas con su aparencia de hombre perfecto gracias a mi revista, yo lo hacia con mi dominio hacia ellas, respeto en los negocios y sobre todo con la aprecia de hombre indomable. —Deja la pendejada, sino quieres estar fuera de mi revista. —No quieres dejar nada que narcisista...sabes me entere que Tom estaba interesado en ella...—la furia crece al escuchar lo que dice tan pasivo, me levanto lentamente y el hace lo mismo quitandose su saco al igual que yo, esta totalmente verificado que no escogió bien sus palabras—, pero nunca escuche algo concreto. —No estan juntos—zanjo el tema poniendo mis mangas hasta mi codo y el niega haciendo lo mismo mientras una sonrisa burlona sale de mi boca. —Si...—habla molesto—, por eso es una mujer libre sin ninguna atadura y si quiero meter mi polla en ella lo haré—mi furia crece y antes de lanzarme en el, la puerta se abre en par donde me encuentro a Tom sonriente. —No sabia que tenian una reunión sin mi—ambos lo fulminamos a Tom y él rapido capta el ambiente que se encuentra en mi oficina—¿Que pasa? —Nada Tom de mi parte, pero...¿De tu parte Demon?—prefunta con ironía y Tom entra aun confuso observando ambos. —Largate y la proxima vez no habra otra advertencia—amenazo y sonrie con soltura para acercarse a mi amigo que se encuentra en la otra silla dandole una pequeña palmada en su hombro. —¿Por que tan feliz Tom?—este sonríe y yo tomo asiento tratando de calmarme, no deseo matarlo en este momento. —Solo diré que pase una gran noche—expulso el aire de mis pulmones tan fuerte que llega hasta Tom donde esté se extraña y Sean sonríe de nuevo victorioso. —Podrías decirme donde esta Nora —No.—zanjo su pedio de inmediato poniendome de pie y dandole una palmeada al escritorio moviendo todas mis cosas. —¿Como para que?—pregunta algo molesto Tom ignorando mi escena de molestia. —Solo queria charlar con ella—levanta las manos en son de paz, pero se lo que trama. —Cuida tus manos Sean, ella esta conmigo—la palabras de Tom me hacen cerrar los ojos y cerrar los puños tratando de recordar mi tiempo como amigo de él, pero en este momento todo se esta llendo a la mierda. —Creo que esta de moda ser celoso y posesivo—Sean, suelta a Tom del hombro y se direcciona hacia la puerta. Me lanza una ultima la cual se la regreso gustoso, nadie esta encima mio de eso lo tengo seguro. Azota la puerta saliendo de mi oficina y dajandome con la furia de no partirle la cara al hablar asi de Nora. [Joder, me estoy volviendo loco] —¿A que se refiere con que esta de moda?—la pregunta de Tom no la respondo solamente me concentro en un palabra que ronda en mi cabeza queriendo explotar "Esta conmigo" —No se y ni me importa, ¿Esta lista la portada de este mes con ese imbecil?—cambio de tema y este asiente dudoso. —Falta la fotografía escogida por John—me informa y asiento mientras comienzo a llamar a mi secretaria que entra a punta pies, de verdad no la he despedido porque mi padre la tiene bien entrenada desde hace años. —Aqui esta la informacion que me pidio, señor—le arrebato la carpeta y esta da un salto de miedo, no entiendo como mi padre la ha soportado tantos años. —Largo —ordeno y sale tropezandose con la puerta y yo niego, juro por Dios que la terminare matando. Respiro profundo al ver toda la informacion de donde vive Nora, ese lugar es demasiado pequeño y inseguro para ella. —Bien, John me dijo que este mes será sobre como las mujeres caen en sus redes con tan solo sus ojos le llamo..."Belleza adictiva" —Joder, que pendejada—hablo frustado y Tom niega. —¿De que hablas? —pregunto indignado—, yo si creo en ese titulo...lo tuve con Nora.—la respiracion me pesa y el dolor en la vena de mi cuello empeora con cada palabra que dice él sobre Nora. Deseo con tantas ansias que ella le diga que no puede estar con el, que no soporto escuchar su nombre en la boca de mi mejor amigo. —Bien...después de eso no quiero a Sean aquí —ordeno y asiente viendo unos papeles cuando recibe una llamada y mi dia empeora mas al escuchar la voz de Nora. —Si cariño, es tu favorita —suspiro tomando mi pelota de estrés y esta no funciona. —Gracias de verdad, podemos almorzar juntos—alcanzo a escuchar la voz de Nora y el estrés me jode aun más, le di una simple orden y no obedece maldita sea. Aprieto tanto la pelota que mis nudillos se vuelven blancos y mi mirada taladra el computador...hasta que mi móvil se enciende cuando Ava me manda un texto. —Amo, desea mi presencia hoy❤ 9:32 a.m —No. ✔✔ 9:33 a.m —No soy de su agrado esta mañana, amo?? 9:34 a.m —Dije que NO. ✔✔ 9:36 a.m —Vamos Demon, estoy caliente. 9:38 a.m No deseo quitarme el sabor de los labios de Nora en los mios, no me apetece tocar otro coño que no sea de la pelinegra, ojos amarillos, humeda y estrecha que me esta sacando de quicio. Respiro fuerte y la maldita palabra sigue en mi cabeza joder...[Esta conmigo] —Nora quiere que almorzemos juntos...¿no quieres compañia verdad? —la pregunta de Tom solo me deja mudo, quiero poner arder el mundo. Joder yo siempre tengo lo que quiero y puedo gritarle al mundo que esta mujer es mia. —Desde cuando necesito compañia...—niega sonriente y se ponde de pie mientras se dirige a la puerta dejandome con un dolor de cuello garrafal. —Nora y yo pasamos la noche juntos—levanto mi vista para encontrarme con mi amigo sonriente y feliz de lo que me acaba de soltar—, se que no te interesa, pero esta mujer me esta dando miedo. —¿Porqué? —pregunto molesto y él suspira feliz. —Miedo a enamorarme otra vez—suelta y mi estómago empieza a arderme con sus palabras. —Llevas unos cuantos dias conociendola—tomo mi pelota para el estrés—, no es indispensable—niego con la mandibula a punto de explotar de la fuerza que ejerzo. —No, pero sé que se convertira en eso—sale dejandome con la cabeza echa mierda y con malestares en mi pecho. Es mi mejor amigo de toda la vida, el que acompañe en su borrachera por el dolor que le causó su ex y ahora yo estoy haciendo el puñal, pero por otra parte, porque carajos Nora quiere comer con el esta tarde. **** Trabajo ha sido una poqueria, arreglos de campañas, famosos jodiendo que quieren el universo y una que otra modelo fastidiandome con sus mierdas de estar en el desfile de Black Fashion. El maldito desfile anual sobre las mejores prendas negras del año; donde solo desfilan las mejores y los mejores. Desmotrando que Poise siempre se encarga de lanzar los mejores existos en moda y campañas globales, ya que despues de inaugurar aqui en Brooklyn, nos vamos a Europa, Asia y Latinoamerica desfilando por el mundo. —Señor...de-desea algo más —la voz chillona de mi secretaria al tartamudear me aparta la vista de computador para observarla temblando en la puerta. Esta sudando demasiado y usa esa ropa horrible que le llega a los tacones y me enferma con ese aroma a perfume barato. Observo mi móvil y este tiene las diez de la noche, asi que observo a mi palida, sudorosa y apestosa secretaria para ponerla a temblar aun más con mi mirada fulminate. —Largate, mañana te quiero temprano aqui—ordeno y asiente saliendo y tropezando con mi alfombra como lo hace cada cinco segundo fastidiandome por hobby. —Lo-lo siento...señor —sale y niego tomando mi saco y ajustando mi ropa para salir. Tengo cientos de llamadas y mensajes de Ava diciendo que de verdad esta caliente, pues la ultima vez la dejé aun mas ansiosa por mi dureza sin saber que eso se debe a una pequeña pelinegra, ojos amarillos, labios carnosos y curvas de joderme a cada nada. Salgo y mis dos gualdaespaldas permanentes abren la puerta principal para joderme aun mas la noche... Nora esta saliendo con Tom, tomados de la mano para ir hacia su derecha. Observo como el viento mueve el cabello n***o con fuerza y el frio hace ver su piel blanca aun mas delicada, su culo con esos pantalones de oficina se ve increiblemente apetitoso y su cintura se observa mas pequeña con esa chaqueta negra. —Síguelos —ordeno a mi chofer y este acata la orden en segundos mientras por la ventana observo como hablan felices y contentos de lo mas confiandos. Si supiera Tom como ella esta misma mañana se vino en mi mano, no estuviera ahi. Pero observando esa escena tan cursi y estupidamente empalagosa, entiendo que jamas le podre ofrecer un trato asi, esas mierdas no fueron hechas para mi. Soy de azotes, mordidas, libido, juluria para una mujer tan...tan...pura como Nora Cooper. Decido dejar de seguirlos y continuar con mi camino hacia mi Pent-House, para terminar mi trabajo y estar pendiente de la semana que se viene encima de mi empresa, tambien olvidando por completo lo que me enferma ver a Tom tomando a mi mu...a Nora como si fuese el amor de su vida. —Señor, llego hace cinco minutos—me informa mi hombre al contestarle en el primero pitido de la llamada. —Tom ¿se largo? —pregunto con acido en el estómago. —No señor, entro con ella y no ha salido—cuelgo y decido bajar a mi gimnasio, donde me cambio y comienzo con los golpees al saco de boxeo. Joder porqué me enferma tanto cualquier cosa que tenga que ver con ella. Los golpees son fuertes y firmes, solo recuerdo sus ojos ambarinos brillando de lujuria de deseo ante mi sola presencia. El sudor baja por mi torzo desnudo y los musculos se tensan demasiado al cerrar los ojos y recordar como gemia mi nombre, me estoy volviendo loco joder. El pecho se me acelera al arremeter con varios golpees al mismo tiempo mientras me imagino a Tom embistiendola, mordiendola, disfrutando de su sudor, placer, gemidos, mordidas, arruños...joder continuó con los golpees y la cabeza me empieza a rebentar, de un solo golpe derribo el saco partiendolo a la mitad con el pecho acelerado y tenso hasta los huevo. —¿Salio de ahi?—preguntó a mi hombre mientras salgo de la ducha para cambiarme y ponerme unos jeans y una camisa negra listo para ir, por lo que quiero que me pertenezca. Lastima que sea la mujer que mi amigo quiere, pero ella no quiere amor; ella arde en deseo y comprobare que solo yo puedo calmar ese libido tentador a pecar. —Si señor, hace una hora— responde y cuelgo saliendo del asensor. Subo a mi coche y pongo la direccion de su edificio que se encuentra a treinta minutos, pero sin tráfico llego en quince. Cierro los ojos recordando esos ojos amarillos que anhelan ser sometidos por ser desobediente y que hacen cometer locuras. Salgo del coche y en segundos subo por el elevador y abro con la llave que saque de su departamento para encontrarme este lugar a oscuras. Y encuentro rapido la habitacion donde esta mañana se vino en mi nombre. —Soy muy conocido por ser un hijo de puta...—confieso mientras entro a su alcoba y ella se levanta para sentarse en su cama para verme con la poca luz que tiene su lámpara —, tambien por nunca hacer lo bueno...—toma la sábana en silencio para dejarme continuar hablando con sus ojos ambarinos brillando a su esplendor aun con la oscuridad en la habitacion—, pero jamas habia sido tan maldito como este mismo momento—sentencio y ella traga saliva cuando me desago de mi ropa ante su mirada y cierro la puerta con mi pie molesto, excitado, jodio y mas que retrocido por esta mujer. —Demon...—susurra mi nombre mientras me subo en la cama desde sus pies para olfatear su olor que me embriaga y enloquece mi mundo. —Una vez...—digo mordiendo su cuello con intensidad—, y saciare estas ganas que tengo de ti y nadie sabra que pasó. —Pero... —Deja de perder el tiempo y dejame cogerte —pongo su mano en mi ereccion adolorida y ansiosa por más —No pasara nada mas, solo eso sexo.—setencio y duda. —Trate de hablar con el, pero no quiero dañarlo; merece algo mejor que yo...—la interrumpo con un beso molesto, agresivo y dominante. Hace muchos años que no tengo sexo normal, pero con esta mujer deseo hacer todo; cogerla fuerte, disfrutar de sus orgasmo, besarla toda, romperla para despues repararla solo para mi. La maldita mierda es que no puedo hacerlo y eso me jode hasta la coronilla, no puedo someterla a mi, porque se que no esta conciente de como soy. Si la tomo ahora mismo como lo deseo, puedo dejarla con daños irreversible y no deseo eso. Paseo mi ereccion por su pierna y ella tiembla mientras subo mis manos y bajo toda su sábana para encontrarme con la belleza que estaba durmiendo solo en bragas. —Te juro que no encontrará algo mejor que tu—sentencio y respira fuerte mientras meto mi mano en sus bragas logrando que su respiración sea pesada. —No...puedo...el...—intento apagar sus palabras con mis besos en el cuello y empieza a gemir suave, lo cual me enloquece demasiado. —Dejame hacerlo una vez—pido y muerdo su pezón rosado izquierdo con toda la hambre que tengo de ella. —Porque te intereso tanto, si apenas me conoces. —Porque en tus ojos me dices que no eres una simple mujer—con mi mano direcciono mi erección a su entrada caliente y resbalidisa por los liquidos deliciosos que emana—, tu eres una creacion del cielo en belleza y forjada en deseo y lujuria en el infierno y no dejaré pasar la oportunidad de tener algo asi fuera de mi mano. —Esto está mal...—susurra y niego. —Como algo tan malo, puede ser tan delicioso. —No, vete —suplica y vuelvo a negar. —Cuando tu cuerpo me lo diga, lo haré. Entro en ella en una sola embetida firme y fuerte que logra hacer que arquee su espalda bajo mi cuerpo y comprendo que ella tambien lo quiere. Sus labios se abren para quedar en los mios donde yo succiono todo su gemido en mi boca que me prende aun más. Sus pliegues calientes y suaves succiona mi polla como si se tratará de una mujer nueva. Es tan estrecha y apretada que apareciese que la apretara con su mano. —Solo...no le digas a el...—acepto su peticion con un dolor en el pecho ya que realmente no me importa el, me importa ella. —Nadie le dira nada—sentencio y siento como sus piernas se enrollan en mi cintura y sus manos en mi espalda. Suspiro volviendo a salir y entra disfrutando de cada embate de que no me sacia nada, de echo me arrastra a saguir toda la maldita noche. Escucho sus gemidos con fuerza y mis gruñidos que no paran al sentir como entro y salgo de ella haciendo un sonido jodidamente erótico; con nuestros cuerpos uniendose en uno. Tomo sus dos muñecas con mi mano izquierdo para posicionarlas encima de su cabeza, levanto la vista y sus ojos amarillos estan dilatados de tanto placer y no me privo de besarla con tanta fuerza que sus gemidos entran en mi garganta. Su coño se contrae más mientras acelero el ritmo y mi pecho intenta concentrarse en la belleza que estoy follando. —Eres... adictiva gatita...—jadeo y siento su orgasmo apretar mi polla haciendo coger mas ritmo. —Dios...Demon —gime y estoy por correrme cuando escucho mi nombre en su boca tan sensual y apetitosa. —Si, repite mi nombre —Demon...—obedece como buena gatita—Demon...— y mis ojos se concentran en los suyos cuando me corro dentro de ella, llenandola toda de mi. Me detengo saboreando como me corro dentro de ese coño delicioso y suave. Ella gime tomando mi pelo y mi polla dentro de ella saciada vuelve a levantarse al sentir su lengua...comprendo perfectamente que estoy ardiendo en deseo y lujuria y, es algo que adictivo...hoy disfrutare esta mujer para no volver a seder ante estos deseos oscuros y retorcidos...
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