MIA.
Pase casi una semana en reposo en la enfermeria del batallón, Kira y Clara todos los dias a escondidas del coronel Posse me venian a visitar, mi abuelo casi que vivía más en la enfermeria que en su propia casa y me preocupaba debido a que descuidaba sus funciones como almirante del ejercito italiano.
-Abuelo- le digo al tercer dia de internación.
-¿Qué pasa princesa?
-Creo que es hora que vuelvas a tus funciones, no podes descuidar tus responsabilidades por mí.
Después que volví de Inglaterra a mi abuelo le pidieron que se reintegrara a las fuerzas como el jefe de inteligencia, debido a que el almirante que estaba en funciones fue apresado por corrupción. Y el legajo y trayectoria de mi abuelo hicieron que desde las altas esferas pudieran su reincorporación.
-No me queres a tu lado- dice haciéndose el ofendido pero se que es hacerme reir.
-Sabes que nunca te alejaría de mí pero que ejemplo daria el almirante si deja sus responsabilidades por su nieta, hay que exigir lo mismo que uno esta dispuesto a sacrificar ¿no es lo que me enseñaste?
-Chica inteligente- me dice- me voy pero voy a estar al tanto de vos y mi bisnieto.
-Vamos a estar bien abuelo, ademas dentro de un rato llegan las chicas.
El solo asiente, besa mi frente y se marcha.
Me sorprende que se abre la puerta de mi habitación y veo entrar a Jonas Juseff. Se que el me trajo ya que aunque media inconsciente vi cuando corrio hacia mí.
-¿Puedo pasar?- me dice desde la puerta.
-Claro, adelante- digo sonriendole, aunque tengo miedo ya que en este tiempo no me relacione mucho con él.
-¿Como estas?- dice tomando una silla y sentandose al lado mío.
-Bien, fue solo agotamiento- miento ya que nadie sabe del embarazo.
-No es bonito mentir Russo- dice con una sonrisa- se te olvida que yo te traje hasta acá.
-Vos sabes que..
-Si se que estas embarazada, ¿el bebé esta bien?- dice con clara preocupacion.
-Por ahora si, pero debo seguir en reposo.
-¿Por qué no te cuidaste si sabias que estabas embarazada?- me recrimina.
-No lo sabia, fue- suspiro- inesperado.
-¿El padre del niño?
Solo muevo mis hombros con resignación.
-No va a formar parte de nosotros- le digo.
-Entiendo y no voy a preguntar al respecto- se para y me toma la mano- se que no nos conocemos y quizas no confías en mí, pero debes salir de este batallon, vos y Clara al menos hasta que nazcan los bebés.
-¿Sabes de Clara?
-Se todo lo que pasa acá. Escuchame Posse es un malparido, no pueden pasar su embarazo bajo su mando.
-¿Por qué decis eso? ¿Sabes algo?
-Llevo mucho tiempo acá, haceme caso recurri a tu abuelo y salgan de acá. Ambas representan algo que el odia.
-¿Qué?- pregunto curiosidad.
-Que estan relacionada con Pedro Russo, vos por ser su hija y Clara por llevar a su hijo.
-Lo voy a pensar.
-Espero que me hagas caso no quiero que te lastime.
-Gracias por advertirme- le digo y el se va del lugar sin volver a hablarme.
Esa misma noche llegan Kira y Clara, la segunda llorando a mares lo que me asusta. Lo primero que pienso es que Posse le hizo algo, pero cuando pregunto se que la causa no es otra que el bastardo de mi padre.
-Kira decime que pasa ya que Clara no habla- le exijo.
-Tú papá le dijo que mañana sin falta tiene que hacerse un aborto o sino le daria de baja al ejercito.
-No puedo ser dada de baja- dice angustiada- yo ayudo a mi hermano con este trabajo.
-No te preocupes yo me encargo de mi papá no voy a dejar que mate a mi hermano.
-¿Qué vas a hacer?
-Lo que sea necesario.
Tomo mi teléfono y le mando un mensaje diciendo que quiero negociar con él algo importante. No tardo mas de cinco minutos en responderme y acordamos que pasaría a media noche cuando se desocupara del trabajo.
Y asi fue como cuando dieron las doce en mi reloj la puerta se abrió y mi padre se adentro en mi habitacion.
-¿Qué quieres niña?- me dice.
-Clara no va a abortar- y escucho su risa ronca que retumba en el lugar.
-¿Y quién lo va a impedir?
-Yo- digo segura.
-No veo como.
-Nos vamos, ambas nos vamos a otro batallón hasta que tengamos los bebés.
-¿Y qué gano yo? Todavia no veo mi beneficio.
-Vos no queres que tu imagen se manche, y que sea madre soltera lo haria. Voy a ocultar a mi bebé, nadie va a saber que nació.
-¿Quién me asegura que lo vas a cumplir?
-Yo- escucho de fondo es la voz del abuelo- yo garantizo que lo que sea que mi nieta te esta pidiendo lo va a cumplir.
-De acuerdo- dice mi papá- pero vos y esa mujer deben irse cuanto antes y en silencio.
-Hecho papá.
-No me digas asi, perdiste ese derecho cuando te convertiste en una zorra que no sabe con quien se acuesta.
-De acuerdo coronel, gracias por llegar a un acuerdo con esta zorra- le digo con ironia y me fulmina con la mirada.
Después de esa ultima frase sale de mi habitacion sin decir una palabra más, y siento la mirada penetrante de mi abuelo.
-¿Qué fue todo eso Mia?
-Tenia que ayudar a Clara.
-¿No entiendo?- dice mi abuelo.
-Ella esta embarazada de mi papá y el la queria obligar a abortar mañana. No podia dejar que eso pase.
-Claro que no, maldito bastardo. Todavia no comprendo como saliste tan buena con los padres que te toco princesa.
-Por que el que me crio fuiste vos y no ellos. Y agradezco que haya sido asi abuelo. Vos sos más un padre que un abuelo.
-No me digas eso que voy a llorar princesa, y no se veria bien que vean al amirante llorando.
-Claro que no, el hombre más recto y duro del ejercito no puede llorar por su niña- y ambos reimos por mi frase.
-Mañana vamos a hablar con el doctor y si esta todo bien las traslado a ambas a mi departamento.
-Pero abuelo ahi va gente con experiencia y además que hariamos, yo soy del equipo de asalto.
-Ya no mas, ahora vas a trabajar en inteligencia al igual que tu amiga.
Mi abuelo ve mi cara triste.
-¿Qué pasa?- dice el abuelo.
-No quiero dejar a Kira atrás.
-No podemos llevarla, ella tiene una carrera por delante Mia.
-Lo se, pero la voy a extrañar.
-Mi base esta a 30 minutos de acá y cuando tenga dias libre puede ir a visitarnos, sabes que casi la considero una nieta más.
-Lo se y te lo agradezco.
-Bien, ahora a descansar que mi bisnieto te necesita tranquila.
Solo asentí y en menos de lo que esperaba me quede dormida.
Como era de esperar al día siguiente mi abuelo se encargo de asegurarse que mi traslado no implicaba riesgo y con la confirmacion tanto Clara como yo fuimos trasladada a la que seria nuestro nuevo hogar por al menos 7 meses hasta que nazcan nuestros hijos.
Dentro de todo lo malo, lo que rescato es que no voy a llevar sola este embarazo y tengo a mi amiga con quien compartir miedos y dudas, ya que ambas somos madres primerizas.