Luca. Paso una semana desde que atrapamos al contable de Emre y aunque al principio parecía un bebé llorón que iba a delatar hasta a su mamá, tuvo un cambio rotundo y ahora es una tumba. Que no esté hablando me está jodiendo terriblemente, y eso no es nada bueno, solo conoció mi lado amable no quiere ver al Luca cabron y es lo que está consiguiendo. Tampoco me ayuda que Elina me llame a cada rato para ver cómo vamos avanzando, hace una semana que está en Italia y cada vez que hablamos está sumamente irritada. No habla del tema, pero se que es algo personal por la conversación que tuvo ese día en mi oficina después de que cogimos. -Luca, parece que lo consegui- dice Peter mi tío - pide por vos. -Espero que no sea una jodida perdida de tiempo porque está vez no se salva de mis tácticas

