MIA.
Estamos con Kira en nuestro edificio el número tres, vemos como van y vienen soldados trabajando e ignorandonos lo bueno es que no somos las únicas hay cuatro reclutas nuevos junto a nosotras. Cuando íbamos a intentar socializar llega un teniente buscandonos y se presento como el teniente Jonas Juseff segundo al mando del batallón zafiro a cargo del grupo Perla al cual pertenecemos, y luego hizo que nos dirigieramos hacia donde nos espera el coronel a cargo de nosotros.
Cuando llegamos al lugar supe que iba a ser una mierda mi día, la cara de ese tipo su soberbia y su rostro burlón me dejó claro que tenía algo planeado contra mi.
-Firmes- grita el coronel y lo hacemos, nos cuadramos y esperamos ordenes.
-Señor los nuevos reclutas están presentes-dice el teniente Jonas.
-Presentensen-dice y cada uno da un paso al frente dando nombre y rango.
-Sargento Clara Disanto señor, especialista en inteligencia.
-Sargento Jesus Filippo señor, especialista en inteligencia.
-Sargento Kira López artillero, señor.
-Teniente Mariano Ruiz, francotiradora señor.
-Cabo Elena De Luca, grupo de asalto señor.
-Teniente Mia Russo, grupo de asalto señor.
Cuando me presento todos giran para mirarme y maldigo mi maldito apellido, aunque si hubiera tomado el de mi madre sería peor.
-¿Qué me trajo el destino? -dice riendo - la teniente Russo forma parte del grupo Perla.
No me puedo contener ante sus palabras y mi cara de malestar es notoria.
-¿Algún problema teniente?- me dice parándose tan cerca que siento su respiración en mi rostro.
-Ninguno señor.
-No parece ser ese el caso-replica.
-Estoy acá para trabajar, no para quejarme señor.
-Espero que no vayas a llorar con papá teniente.
-No va a ocurrir señor.
Se aleja y vuelve al resto del grupo.
-Teniente Juseff llevelos a las barracas y después al campo de entrenamiento.
-Si señor. En marcha -ordena Juseff.
Las barracas son mixtas y todos vamos a compartir el mismo dormitorio, Kira corre tras de mi y toma una cama al lado de la mía y una tímida chica toma la otra sonriéndome. Recuerdo que es la primera que se presentó y se llama Clara. Se la nota amable y accesible y siento que nos vamos a llevar bien.
Una vez instalados Juseff nos guía hacia el campo de entrenamiento y al llegar vemos al batallón Escorpión que maneja mi padre en el predio. Noto su descontento al verme pasar a su lado y no lo comprendo, si bien nunca fue amoroso está vez se comporta como un hijo de puta bestial.
-¿Qué están haciendo acá Jonas?- dice mi padre.
-Posse los quiere en el campo, seguro los va a hacer sudar como cerdos.
-No le tengas compasión -dice señalandome.
-Nunca tenemos privilegio con nadie Pedro y ella no va a ser la excepción.
Suspiro resignada asumiendo que mi estadía acá va a ser infernal. Kira se acerca y me abraza tratando de consolarme debido a que sabe todo lo que sufrí por mis padres y que el actúe así me reafirma el hecho de que hubiera sido preferible que me abortaran a traerme a este mundo para abandonarme y hacerme sufrir. Soy sacada de mis pensamientos cuando viene el coronel Posse y nos ordena que formemos filas.
-¿Piensan que están de vacaciones?- nos grita- ese pensamiento lo abandonaran pronto- dice riendo.
-Empiecen a trotar- grita el teniente Juseff y todos hacemos caso.
Es agitador ya llevamos una hora corriendo pero ninguno se queja, después de eso nos hace hacer flexiones y abdominales para después pasar por varios ejercicios de arrastres y trepadas. Cuando al fin terminamos, agotados, sucios y sin fuerzas el coronel hace su presencia.
-Si piensan que esto fue duro, no se imaginan lo que viene en los próximos días. Solo los más aptos serán parte de mi grupo, el que no sirve lo expulsare. ¿Está claro?
-Si señor- gritamos todos.
-No escucho, ¿Está claro?
-Si señor- volvemos a gritar más fuerte.
-Pueden ir a descansar- ordena.
Cuando me estoy dirigiendo con el grupo rumbo a las barracas soy interrumpida por el coronel.
-Teniente Russo, no tan rapido- dice.
-Coronel, en qué puedo ayudarlo- digo mordiendome la lengua para no insultarlo.
-Usted tiene una tarea mas- me dice.
-¿Cuál sería esa?
-Los baños, le toca limpiar los baños.
-Pense que había gente para eso- digo.
-Y la hay, Pero decidí que lo harías vos. ¿Algún problema?
-Ninguno mi coronel, enseguida voy hacia allá.
-Ahora- ordena y no me voy a poner a discutir.
Cambio el rumbo de mi marcha y me dirijo a los baños, para eso tengo que pasar por el callejón que separa nuestro edificio del de mi padre y lo que veo me deja en shock, la joven que se acuesta al lado mío está siendo besada por mi padre y le está metiendo mano por todas partes. Los escucho hablar.
-Nena me volves loco- le dice.
-Pedro nos van a ver, no podemos hacerlo acá.
-No me importa no puedo aguantarme mas- dice y la hora para que mire la pared mientras le baja el pantalón.
No puedo ante esta situación y me voy, lo que menos quiero es ver a mi padre cogiendo con mi compañera de habitación.
Trato de no pensar, juro que lo intento pero me da bronca que a mí me ignora y a ella le suplicaba por un polvo. Estoy distraída y no escucho cuando entra Posse a los baños.
Se acerca tanto a mi que cuando doy un paso atrás lo choco.
-Oh dios, me asusto señor- digo y el se queda pegado a mi y sujetando mi brazo.
-¿Distraida teniente?¿En qué pensabas?
-No solo hacia mi trabajo- digo y trato de soltarme Pero me sujeta más fuerte.
-Señor- escucho y es la voz de Juseff - lo buscan en su oficina.
-Que te dije de interrumpir - le recrimina.
-El almirante está acá preguntando por usted ¿Le digo que lo espere?- dice irónico Juseff.
-Infeliz te salvas porque sos eficiente- le dice saliendo del baño y chocando lo en el paso.
-Alejate de él - me dice Juseff.
-Yo no lo busque.
-Es una advertencia, no es un buen hombre.
-Te agradezco.
-Ahora vete a descansar- me dice y sale del baño.
Cuando llegó a las barracas me tiró en la cama y siento que mi cuerpo pesa una tonelada, ni siquiera ceno y decido dormir. Creo que mi cuerpo está en mi contra ya que no logro hacerlo y lo único que pienso es en ese hombre desconocido y en lo bien que la pasamos, en sus besos sus caricias y solo pienso en lo bueno que seria volver a verlo y estar en sus brazos.
Sacudo la cabeza y salgo de mis pensamientos,soy una tonta por pensar en él ni siquiera se su nombre, si es soltero o casado o si siquiera le gustaría volver a verme. Me siento una niña tonta enamorada de un desconocido el cual seguro se olvidó de mi en el momento que me aleje de él.