Capitulo 5

1096 Palabras
Mia. Tomamos el primer vuelo y juro que siento bronca por tener que hacer caso, ya que es admitir que ella tiene razón y no es así. O quizás si actúe por capricho y de manera infantil, pero ella no sabe lo que siento, el abandono de su parte y también de mi padre duele, cada vez que me falla el corazón se me rompe. Trato de dormir, pero en mi mente solo veo las imágenes de las veces que llore sola decepcionada de mis padres, cada vez que me planteaban ahí estaba el abuelo justificando su ausencia a causa de una gran misión. Siempre su trabajo fue más importante que yo, por lo que siempre jure que cuando sea madre nunca haría lo mismo con mis pequeños. El vuelo llegó y ni bien bajamos veo al abuelo esperando ansioso por mí, al estar frente a frente me abraza y besa la frente. -Mi pequeña, nunca más te vayas así sin avisar- dice Cristian Nero mi abuelo. -Perdón abuelo por hacerte preocupar, nunca quise asustarte, sos la única persona que está conmigo siempre. -¡Ya paso niña! La próxima vez que quieras huir solo decime donde vas a estar y si querés hacer enojar a tus padres te ayudo, pero no me hagas preocupar. ¡Sabes que si te pasa algo me muero! -¿Vas a ayudarme a hacer enojar a mis padres abuelo?- digo riendo pícaramente. -¡Si con eso logro que no huyas de mí y me hagas asustar, si niña vamos a hacer enojar a esas personas! -Sos el mejor abuelo! ¡Te amo! -¡Y yo a vos pequeña! Sos la persona más importante en mi vida. -Bueno, ya basta de cursilería -dice Yasemin Kaya la nueva esposa de mi abuelo. -Oh, no te vi-le digo a esa mujer- ¿te obligó a traerla abuelo? -No seas así, sabes que ella te quiere Mía, no entiendo por qué la rechazas, ya pasaron 3 años desde que nos casamos. Al menos deberías ser amable con ella. -Lo voy a intentar-digo mirándola desafiante y ella me da una sonrisa burlona. Agarramos el equipaje y primero pasamos a dejar a Kira en su departamento para luego seguir a la mansión Nero. El viaje lo hago en silencio mientras tengo que soportar como Yasemin se hace la esposa buena y cariñosa con mi abuelo. Sé que actúo con celos, pero esa mujer me da mala espina, hay algo que no me gusta de ella desde que la conocí. Al día siguiente que llegue recibo una notificación la cual indica que debo incorporarme en el batallón Zafiro dirigido por Nicolás Posse y juro que odie esa noticia. Nicolás odia a mi padre y espero que no haya sido idea de mi madre como castigo por desafiarla y tratarla de puta al igual que lo hizo ella conmigo. El batallón Zafiro está en el mismo regimiento en el que trabaja mi padre. Mi padre está en el batallón Escorpión y a su vez estos batallones está bajo el mando de mi abuelo Cristian Nero que es el almirante del ejército italiano, es decir que los generales de todos los regimientos le deben rendir cuentas de sus misiones, logros y fracasos. Para mi desgracia voy a estar trabajando bajo la supervisión de mi padre y abuelo, aunque mi jefe inmediato es Nicolás Posse. Creo que voy a pasar por un infierno, por suerte a Kira la pusieron en mí mismo batallo y espero que mis compañeros me valoren por mis capacidades y no me subestimen por la familia que vengo y crean que estoy acá por acomodo. Ya estoy odiando lo que va a venir, pero como buena soldado no me voy a rendir y voy a enfrentar lo que sea, ya que mi objetivo es demostrar que soy igual o mejor que mis padres. Le pregunté a mi abuelo por mamá, ya que ella es la general del regimiento dos de infantería, pero solo me dijo que está en una misión especial trabajando en conjunto con el ejército inglés, de ahí que me encontró tan rápido en Londres. No insisto en que me dé más información debido a que comprendo cuando algo es clasificado. Preparo mi bolso y me despido del abuelo, ya que voy a vivir en las barracas de mi batallón. Noto la dualidad en su mirada, orgullo por verme partir a ser el mejor soldado que pueda y tristeza por perder a su nieta. Creo que es el síntoma del nido vacío. Me subo al auto y salgo rumbo al departamento de Kira para ir juntas a nuestro primer día de servicio en nuestro batallón, cuando la veo salir me rio de lo que trae con ella. Parece que se va a ir a vivir a otro país por las valijas que arrastra y me causa mucha gracia. Si me causa gracia porque lo que ella no sabe es que le van a confiscar la mayor parte de las cosas que trae con ella, pero quién soy yo para quitarle la ilusión, además que me voy a divertir con su escándalo cuando le empiecen a quitar sus pertenencias. El lugar queda a una hora de casa y fuimos escuchando música y riendo, pero cuando nos acercamos apagamos la radio y nos tensamos, estábamos a punto de entrar al lugar que se convertiría en nuestro hogar por tiempo indeterminado y lo peor es que no conocíamos a nadie. El único alivio era que nos teníamos la una a la otra. Al llegar al la puerta de ingreso el soldado reviso nuestros papeles y nos indicó que al dejar el auto fuéramos al edificio uno en donde son recibidos todos los nuevos reclutas para inspección y de ahí nos derivan a nuestros respectivos batallones. Hicimos tal cual nos indicó y nos quedamos sorprendidas porque había al menos 50 personas más haciendo el ingreso. Hicimos la fila y todos estaban inmerso en su mundo ignorando al resto, creo que estaban tan nerviosos como nosotras. Después de la revisión y del escándalo que hizo Kira al quedar con solo una valija de las cuatro que trajo partimos al edificio tres en donde está el batallón zafiro, pasando por el edificio dos en donde está el batallón Escorpión. Justo afuera estaba mi padre recibiendo a sus nuevos recluta y me ignoro por completo lo que me termino de romper el corazón. Pero voy a ser fuerte y no demostrar mi debilidad, ellos eligieron abandonarme por lo que no debo derramar una sola lágrima en su nombre.
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