Llegué a casa y me cambié volando para poder ir a buscar a Ana, había recibido bastante información, aunque todavía eso no me decía nada, necesitaba más, tenia que saber mas. Me quité la ropa de trabajo y me puse un mini short, una camiseta, mis adorados tenia, cogí mi abrigo y salí cagando leches. Veinte minutos después nos dirigíamos con mi amiga al spa, donde pasaríamos una tarde de relax, ¡Cuánto la necesitaba! Charlas. Risas. Cotilleos. Más risas y más chismes. La estábamos pasando increíble. Mi fin era poder averiguar mas sobe su padre, pero una vez juntas en aquel lugar tan hermoso y siendo mimadas, decidí dejar mi investigación para después. - Esto era lo que necesitaba - solté con voz liviana, mientras nos encontrábamos en las camillas bajo las enormes, poderosas y sexys manos d

