Ray sonríe cómo si fuera un completo demente, aún con el teléfono en la mano observando de manera cínica al gendarme, mientras que quién pilotea la nave no deja de sonreír y de aplaudir al compás de Logan. —¡Vamos, carajo!— Demanda Logan. —¡Daré la vuelta para poder posicionarnos para avanzar en compás de la lancha!— El piloto anuncia, mirando pura y exclusivamente al gendarme. Quién asiente con la cabeza, manteniéndose recto y firme sentado a su lado, mientras que Ray y Logan, se encuentran en los asientos traseros. —¡Son ellos, son Jay y Emma, confirmado!— Sisea completamente emocionado y desesperado ante la idea de qué se estaba cumpliendo lo que tanto habían ansiado y esperadoa lo largo de este último año. Logan titubea y sonríe mirando hacia abajo, desde las alturas lamentablemen

