—¡Maldito, Evan!— Sisea. —No me podes prohibir verla!— Demanda empujándolo. Evan alza sus manos. —¡No te estoy prohibiéndo nada! ¡Te estoy diciendo qué primero hacete ese maldito chequeó y luego la ves!— Bufa. Jay suelta una carcajada, cargada de furia y agradece que su tío y padre estén haciendo todos los papeles pertinentes del traslado y el acceso a la clínica. —¡No voy a estar tranquilo sí no reacciona, Evan!— Brama golpeando una puerta. El estruendo es tanto, qué muchos se dan vuelta a mirarlos. Evan, se ve obligado a pasar una mano por su cabello queriendo fingir que no ocurre absolutamente nada. —Jay, sé que pasaste mucho tiempo con ella, y que probablemente estás aterrado de la misma forma en la que lo estamos nosotros.— Comienza inflando su pecho. Jay alza una mano, y rompi

