Ray observa cómo Evan mueve sus manos de lado a lado. Se encontraban a punto de salir de la casa, harían el mismo recorrido de todos los días, pero esta vez, habiendo tenido la posibilidad de poder cruzar las aguas fronterizas. Se dividiran en dos equipos, Evan, y Lucius, Ray, Esteban y Logan. —Tranquilo.— Pide. —No me jodas.— Sisea. Habían ganado la apuesta del juego de póker de la noche anterior, habían decidido jugar una partida y apostar, quién sería el que iría a las aguas qué aún no habían naufragado. Ray, esta preocupado, él esta de dentro del segundo grupo y tiene pavor a cómo pudiera llegar a reaccionar Evan en caso de que todo no saliera cómo lo esperan. Si bien, confiaba a ciegas en Lucius, no esperaba qué fuera lo mismo, no obstante, tenía que admitir qué Lucius tenía má

