No podía creer cómo se había encerrado en sí misma, tan sólo por haberse dado cuenta de que había pasado un año desde que habían quedado varados en la isla. —¡Sos una tonta, Emma!— Suelta Se siente adolorida, lo que más daño le esta haciendo, es el hecho de haberse alejado de Jay y de haber actuado de esa manera tan grosera y brusca para con él. —¡Va a odiarme!— Llora. Lo único que quiere es estar cerca del castaño, de esa manera es de la única forma en la qué se puede sentir protegida. Quizás es algo que también está mal, porque no quiere depender de una persona, lamentablemente al día de hoy no sabe y no conoce otro modo de poder resolver las cosas. —No va a querer hablarme y con justa razón.— Bufa. Se pone a pensar en todas las veces en las que hablo con su psicólogo, el cuál le

