Alexia Nunca imaginé que esto podía ser posible, sobre todo volver a ver a mi madre después de años en que no la veía, por la suma razón que su esposo me odia. Ahora tenía a ambos enfrente mío, mirando con miedo a Gavriel ante la clara amenaza que le hizo, sin titubear. Él me podía en un nivel de poder que me daba miedo aceptar, no es un juego, todos los que conocían al ruso cavernícola sabían quién es y de lo que es capaz de hacer si solo lastiman a uno de los suyos. Debía reconocer que muy en el fondo de mi interior me gustaba ese poder que justo me otorgó enfrente de mi mamá, ella siempre dijo que era una estúpida que se conformaba con tan poco, por eso trabajaba con mi padre, pero al verme parada ahí a lado del jefe de la Bratvá, tenía que doblegarse a mí también, después de todo era

