Al día siguiente, mis amigos y yo ingresamos a la que seria nuestra oficina desde ahora. El lugar estaba lleno de luz, con escritorios modernos y una vista impresionante de la ciudad desde los ventanales. La emoción era palpable mientras explorábamos nuestro nuevo entorno, comentando con entusiasmo sobre nuestro futuro aquí. - ¡Esto es increíble!, exclamó Julia, admirando la decoración y el ambiente profesional. Carlos asintió, sonriendo ampliamente. - Sí, definitivamente tenemos que aprovechar cada momento aquí. Me dirigí a mi escritorio, organizando mis materiales y preparándome para comenzar el trabajo. la emoción en el ambiente era contagiosa, y aunque todavía me sentía un poco nerviosa por lo sucedido la noche anterior, estaba decidida a enfocarme en mis proyectos. Mientras trab

