Una hora luego del almuerzo, un toque en la puerta saca a Jordan de sus cavilaciones, más no atrae demasiado su atención. Varick- Adelante. Con esto, un hombre con ropa "normal" entra, haciendo que Jordan tome asiento con una sonrisa. Era el guardia de la mañana. Varick- ¡Te estaba esperando! El guardia que suele tomar el turno de la mañana los jueves, en la recámara del príncipe, al ser llamado por este, se siente desfallecer. El príncipe no es conocido por su llevadero temperamento, por lo que no es exactamente placentera una llamada de su parte, aún peor si ni siquiera sabes el motivo. Por tanto, corriendo, acude al llamado de este. Decir que el hombre está nervioso, se queda corto, ya que al ver a Varick poner su atención en él, se siente a punto de un colapso. Varick- ¡Te estab

