Andrei Observo los semblantes presuntuosos de los ancianos a mi alrededor, actuando como si lo que ocurrió no se hubiese repetido una y otra vez en la historia de nuestras organizaciones. Es este tipo de reuniones la razón para no querer tomar este rol desde el inicio, pero que por la traición de Adam me vi obligado a asumir. —Ciento veintinueve personas detenidas. —Es un duro golpe para tu autoridad. —Quiero saber dónde tienen oculto a Viktor. Yo mismo le cortaré la garganta —digo interrumpiendo a otro de los hombres que hace más de una hora repiten lo que ya sé. La maldita rata nos vendió y aunque algunos niegan estar de acuerdo con mis sospechas, sé que tengo razón. —Sabes que no puedes intervenir directamente. —Las aleccionadoras palabras de mi padre hacen que todos asientan en

