«Niall era mío y lo que es mío no me lo quita ni Dios» —Señora, ¿podría especificarme como desea la habitación principal? —pide la diseñadora de interiores de casas. —Me gustaría que mostrara tonalidades oscuras. A mi futuro marido le encantan. La cama debería ser amplia y con aros para colocar esposas —la mujer asiente y sonríe—. Quiero un sofá tántrico y un armario grande que permita guardar cantidades considerables de juguetes sexuales. No quiero una habitación común, quiero un refugio para el placer de mi pareja. —¿Qué desea para el cuarto del bebé? —pregunta la diseñadora. —A mi novio le gustaría que fuera varón, por lo tanto, decora en consecuencia. Juguetes como auto de policía y pistolas, que desde pequeño quiera seguir a su padre. —Muy bien, les mantendremos informada de los

