*** Me encontraba en el ascensor de mi edificio con la mochila en los hombros, escuchando un poco de música en mis auriculares. Acababa de salir del colegio, y estaba repleto de tareas, aunque más consternado por el extraño día que había tenido hoy. Llegó un consejero estudiantil que parece estar relacionado con Cody, y éste dejó en ridículo a la «abeja reina» del Ave María al vomitarle encima. No sé. Pasaron tantas cosas y tan sólo en la mañana, que aún no procesaba siquiera nada. Respiré hondo. Y saqué mi móvil de mis bolsillos para volver a escribirle por mensajes a Cody, ya que desde que le dejé a solas con ese hombre no lo volví a ver. Tenía tantas preguntas sobre ese… «Kai Parker», que deseaba que Cody me tuviera la confianza necesaria para que pudiera ayudarlo. Para que él me con

