Los golpes se escuchaban a lo lejos, entraban en la casa como eco. —Gabriel está sacando su enojo. —Dijo Lucia al ver el rostro de las visitas. Familiares y amigos más cercanos acompañaban a la familia, despedirse de la señora Margaret fue duro para todos. Aquella mujer que sonreía dándole alegría a todos, que con sus abrazos les reiniciaba la vida. Aquella mujer que con una mirada te demostraba que no se necesitaba palabras para decirte cuánto te amaba. —¿Y Angie como lo tomó? —Pregunto la esposa de Alberto que viajo para acompañarlos. —Muy mal, tuvieron que sedarla para que no se hiciera daño. Todo pasó en un solo día, no sé si pueda resistir más. —Claro que lo harás, no es la primera vez que pasan por algo así, tienes a Ángel a tus amigas y nos tienes a nosotros, sé que no vivimos c

