—Exactamente, Liam. Primero, vamos a asegurarnos de que estés bien alimentado. No podemos pensar con claridad con el estómago vacío. — Hablo la castaña acercándole unas quesadillas. — Mi abuela Margaret siempre decía, que un estómago lleno y saludable es crucial para la concentración. No es solo barriga llena, corazón contento. —Mi madre tenía razón, no sabes cómo se pone Angie cuando no come. —Ángel coloco las manos sobre los oídos de su hija. Quería evitar que ella escuchara lo que estaba por decir, sin embargo, la castaña escucho con claridad, a pesar de que su padre intentara ser sigiloso. — Se pone un poco lela. Se vuelve una osa hambrienta. Una osa lela. —Dijo sin quitar las manos. Angie sonrió divertida por las palabras de su padre. — No es cierto. —Negó la castaña apartando las m

