Volviendo a la ciudad, exactamente en el restaurante, Angie escuchó la historia con el corazón en la mano. — ¿Por qué quieren dañarlo? Tenemos que hacer algo para proteger el huerto papá —dijo, decidida. — Es de toda la comunidad, ¿Quién sería tan malo? para destruir lo que mantiene a muchas familias. Ángel asintió. —No lo sé hija, pero lo averiguaremos. Hablaremos con las autoridades y organizaremos una vigilancia. No permitiremos que vuelva a pasar. — Añadió Ángel abrazando a su hija. — Debemos encontrar al responsable y saber el motivo. La castaña asintió pensando en Liam, tomó su teléfono puesto que quería volver a marcarle, pero este seguía sin contestar sus mensajes y su llamada. Así que decidió salir a buscarlo. Pensó que tal vez su teléfono estaba mal o simplemente aún dormía,

