Marco había quedado realmente estresado, eso de andar discutiendo por negocios no era lo suyo, nunca había tenido que transitar una situación como la que sucedió con André, pero él estaba seguro que su modelo iría a traspasar todas las expectativas y sería más de lo que pudiera imaginar. Cuando el reloj dio las 19:00 pm se decidió por comer unos bocadillos y por verla a ella, su delivery favorita. Tomo su teléfono, marcó a la rotisería e hizo el pedido esperando verla de nuevo a ella, la mujer que últimamente estaba calando en lo más profundo de su corazón, Alina. - Sr. El pedido se lo alcanzará mi marido. – escuchar que no la vería le hizo sentir ansiedad. ¿Por qué no se lo llevaría ella? - ¿sucedió algo con la señorita? – preguntó conteniendo la desesperación. - No, Sr. Es su día de

