Alina se sentía confundida y no sabía si realmente debía o no creerle a esa mujer, después de todo ¿qué pruebas tenía de qué todo lo que le decía es verdad? Pero también, ¿Qué puede decir de Marco si ni siquiera lo conoce? Toda esta situación la desesperaba y por más que quería no encontraba respuesta sobre a quién debe creer. - ¿Todavía seguís pensando en lo que te dijo la mujer esa? – no le hacía falta responder esa pregunta porque Pamela la conocía lo suficiente como para saber que aún se sigue atormentando. - Es que no sé. – contesta confundida. - Mirá si me preguntas a mí, yo no creería en lo que dice esa mujer. Se ve que es la típica secretaria que se acuesta o quiere acostar con el jefe y como no puede o bien, cree que él está interesado en ti te inventa esas cosas. ¿Además, po

