Juno...
Me relajé en mi bañera habían pasado tres horas desde que hablé con Dara, empecé a buscar varias formas para escapar de toda está mierda en que me había metido, pero mientras más lo pensaba, me daba cuenta que había cometido un terrible error..
Astaroth tenía derecho a saber sobre su hija incluso el podía tomar acciones en contra de mi por haberlo privado de los primeros años de Amity..
Suspiré y mientras los minutos pasaban recordaba aquellos ojos donde una vez quise quedarme para siempre, esa actitud tan posesiva y dominante que me consumió por completo, deseaba tenerlo...
y deseaba tenerlo ahora...
Mis dedos encontraron el camino directo hacía mi zona V, rocé mis pliegues y cerré los ojos imaginando que eran sus dedos los que me tocaban, enterrandose en lo mas profundo de mi, rápidamente eché mi cabeza hacía atrás para tomar el vibrador y continuar tocandome.
Recordaba el sonido de sus gemidos, mi corazón saltó de emoción moría por probar nuevamente esos labios dulces y maduros tan llenos de experiencia..
"Astaroth" Saboree su nombre en mis labios como si de un elixir se tratase, me calentaba el hecho de pensar en su piel dorada tan suave y perfecta, su boca devorandome por completo, sus manos recorriendo mi cuerpo y sus palabras susurradas en mi oido bajo mis lágrimas de exasperacion...
Reprimí un gruñido cuando la oleada del orgasmo llegó hasta mí, el me había marcado, me había puesto su sello pues el placer que sentía sólo de recordarlo no se podía comparar con el de los amantes que siguieron después de el.
Sentándome dejé el vibrador de un lado y me envolví en una bata, traté de cálmar mis pulsaciones para concentrarme en lo que es real y organizar mi regreso que sería en un semana, debía presentar mi renuncia, resolver el asunto de la guardería de Amity también estaba Zia ella quedaría sola y tendría que rentarle a otra persona.
"Es demasiado para tan poco tiempo".
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Una semana después me encontraba bajando de un avión mis nervios están de puntas, no se que diablos pasa conmigo tampoco es como si me fuese a conseguir a Astaroth en cada esquina..
En la distancia veo a un chico extremadamente grande haciéndome señas, sonreí al ver qué se trataba de mi hermano Marcus y junto a el se encontraba Axel y Annie un sentimiento de nostalgia llegó a mi pecho los niños estaban enormes y yo me había perdido todo eso...
Abracé a mi hermano sin poder evitar que mis lágrimas salieran sin control, el encuentro de Amity con sus primos fue algo tierno ya que solo se habían visto por video llamadas.
—Ya estás en casa princesa, con tu familia y de dónde nunca debiste huir.
—Dijo Marcus con voz gruesa pero cargada de ternura.
Había cambiado en este tiempo su cabello n***o azabache estaba cortado a precisión y se veía algo húmedo, iba vestido en un traje azul marino de tres piezas perfectamente planchado de corte limpio y pulido.
Me sorprendió un poco su cambio se veía muy guapo y su musculatura era mucho más firme y fuerte.
—Te vez muy bien Hermano.
—Le dije con total sinceridad, a lo que el sonrió y sus ojos se rasgaron un poco haciéndolos ver más pequeños.
—Solo tengo unos centímetros demás en la espalda hermanita, además tú no te quedas atrás... "Estas hermosa".
— Sonreí y me incliné frente a los niños, les dí un gran abrazo, me sentía feliz de poder estar con ellos.
—¿Sabes que? en casa nos están esperando todos, así que vámos..
—Marcus tomó a Amity en sus brazos y salimos directo hasta el auto.
Una vez en casa me sentía contenta de reunirme nuevamente con ellos, los abrazos y las lágrimas no se hicieron esperar, todo era igual que antes pero al mismo tiempo estaba tan diferente, mi hermana Hannah se veía radiante con su pequeño bebé de meses ahora estaba casada con el oficial Davis, cosa que no me extraño pues llevaban años juntos y Sofía se había convertido en toda una mujer no me sorprende que tenga una lista larga de pretendientes..
Mi madre se veía feliz el brillo en sus ojos había vuelto y estoy segura de que todo era por el amor de sus nietos..
—Ya arreglé todo querída, mañana será tu entrevista se que podrás hacerlo...
—Dara se acercó hasta mí pero todo este tema de Har&lex me tenía realmente nerviosa.
— Voy a parecer una mujer desesperada, no quiero que piense que estoy allí por el.
—Ella rodó sus ojos al escucharme.
—Cariño esa también es mi empresa.. Ve ésto cómo una señal, una oportunidad para contarle a verdad porqué lo vas hacer Juno ya no debes esperar más..
— Suspiré y coloqué ambas manos tapando mi cara en señal de frustración.
—Lo sé Dara estoy consciente de eso.. pero por favor déjen que haga esto a mi modo entiendan que había vaciado mi vida de todo lo que tuviera que ver con el..
"Ni siquiera sé cómo voy a reaccionar cuando lo vea".
—Esta bien querida, tienes tres semanas para organizarte y resolver tu indecisión, ese es el tiempo que nos tomara regresar.
—Asentí no muy convencida.
— Está bien Dara, gracias por hacer esto por nosotras, es la primera vez que Amity se separa de mí, no dudes en llamarme si.
—Se acercó un poco más para abrazarme.
—Estas segura que no quieres quedarte en nuestra casa.
— Negué con mi cabeza y le sonreí, no quería incomodarlos más.
Estiró su mano y me dió las llaves del pequeño pero cómodo departamento que conseguí para rentar.
Fuí a buscar el resto de mis cosas cuando regresé ví que Marcus se acercaba a ella con ternura para besarla pero además tenían una charla silenciosa, logré escuchar algo relacionado con la palabra Inccubus.
—¿Que es eso de Inccubus?
— Pregunté con curiosidad mientras ellos se tensaron un poco al verme tan cerca.
—Nada cariño es sólo un club.
—Marcus dejó escapar una sonrisa nerviosa y terminó de inmediato la conversación.
Me despedí de ellos especialmente de Amity y prometí llamarla cada noche durante estás tres semanas que estaremos separadas.
"No tenía idea de cómo resultaría todo mañana, pero se que sería difícil".
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Miré el rostro agradable y maternal de Melissa Warren, su voz era calmada y muy suave lo cual ayudaba a tranquilizar el filo de mis nervios, eran un poco más de las nueve había llegado mucho antes de lo pautado.
—¿Quieres algo de beber? ¿Té? ¿Café? ¿Agua?
—Estaba al borde de un ciclón emocional.
—Un Te sería genial, gracias.
—Me recosté en la silla y dí pequeños golpecitos con el pie, eso es señal de nerviosismo pero no podía parar.
Comencé a dar un recorrido por la oficina con la vista, los colores tenues en las paredes formaban un contraste minimalista que generaban una hermosa vista, con el pasar de los minutos me fuí relajando hasta que ya no sentía tanta presión.
La recepcionista se acercó hasta mi con un Té bien helado, lo que me hizo pensar que hubiese sido mejor pedir café pero ya estába aquí.
—Gracias eres muy amable.
—Dije y comencé a beberlo distraidamente pensando en cómo reaccionaría Astaroth si llegara a verme, cuando la voz de Melissa me hizo volver.
—Muy bien Juno cuéntame qué te hizo aplicar en Har&Lex.
—Ella contemplaba mi reacción de una manera muy atenta, siempre esperando a que le diera detalles.
—La innovación siempre ha sido parte de lo que me apasiona, no me gusta pensar en mi trabajo como un salario más a cobrar, amo lo que hago y me gustaría incorporar algo de eso en Har&Lex, creo y espero ser apta para este puesto.
—Hice una pausa y esperé su reacción la cuál fue una sonrisa reconfortante, luego de eso las siguentes preguntas fluyeron de manera práctica y el nudo en mi estómago ya no se sintió más.
—Muy bien, sé qué ya hemos repasado las expectativas laborales pero sin embargo quiero saber si te gustaría dar un recorrido por las instalaciones y de está manera te vas familiarizando.
—¡Oh! Por supuesto.
—Respondí con seguridad, luego una chica rellenita tocó la puerta.
—Ella es Patricia Williams será la encargada de ponerte al día con todo, un placer conocerte Juno Johnson, mañana haremos lo de tu contrato y lo que haga falta, Bienvenida a Har&Lex.
— Sonreí y de inmediato le dí un apretón de manos, esto era real..
"Ya es un hecho estoy dentro de Har&Lex"
—Venga conmigo señorita Johnson, yo me ocuparé de que entres rápido en ambiente y te sientas como en casa.
—Paty era una chica agradable, se encargó de presentarme todo el equipo de trabajo junto a la mayoría de las áreas.
Obviando todo el tema de Astaroth, no podía evitar sentirme emocionada, estaba contenta de estar aquí, era una gran oportunidad y había una pequeña posibilidad de que al fin las cosas se reacomodaran en mi vida.
Me emocioné tanto recorriendo las instalaciones que me pasé la hora del almuerzo, caminé rápido hasta la salida para conseguir un taxi, pero choqué con alguien y fue como impactar contra un tren de carga pues hizo que mis cosas volarán por doquier.
—¡Ay Carajo! Sólo esto me faltaba, disculpe señor venía entretenida y no lo ví..
—Dije sin pensar y mientras me recuperaba disimuladamente recorría el cuerpo del hombre en cuestión y "Dios" si que tenía un cuerpo firme y musculoso.
—Tranquila, también fue mi culpa venía distrai...
—Me quedé petrificada cuando llegué a su rostro, un suspiro inaudible se escapó de mis labios.
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Mi atención se enfocó en el para admírarlo en un escaneo completo, desde su corbata de seda azul hasta sus finos pantalones confeccionados a su medida, mostrando su poderosa virilidad, el tiempo no le hacía justicia, su cabello caía en suaves mechones que apenas rozaban la parte superior de su cuello.
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"Se veía cómo un hombre que está en su mejor momento".
Mis ojos se desviaron un momento hacia la pelirroja que se encontraba a su lado, mi rabia aumento por el aspecto que traía..
Descarado.... de seguro acaban de follar...
Maldición pero seguía siendo tan sexy como el infierno, veía que me hablaba pero yo solo me debatía entre la posibilidad de matarlo o besarlo.
Llevaba el móvil en una de sus manos y realizaba una serie de movimientos seguros que le daban cierto toque de elegancia, respondí a cada una de sus preguntas con palabras hostiles y amargas no le demostraba lo aturdida que me sentía con su atractivo.
La verdad era que comenzaba a sentir una agitación, un deseo que estaba dormido desde hace mucho y mi lujuria por el empezó a resaltar debajo de mi falda.
¡Que idiota soy!
Trató de acercarse casualmente y yo dí unos pasos hacía atrás, levanté todas mis cosas con rapidez y con recelo me alejé de el no podía quedarme allí parada cómo una imbécil.
Una vez que estuve fuera de su alcance miré por encima de mí hombro, ví que me vigilaba y cómo si se diera cuenta de lo que yo estaba sintiendo me dió una de esas sonrisas torcidas que había llegado amar tanto en el pasado.
"Maldito seas Astaroth Lennox"
El sabe lo atractivo que es, cuando era más chica me encantaba mirarlo desde lejos y sentía cómo si la tierra bajo mis pies se desvaneciera por completo sólo de escuchar su nombre.
Avergonzada conmigo misma por no poder evitar mi desastrosa reacción, me fuí hasta mi hogar.
"Está bien lo admito éste primer encuentro lo ganó el ya estaré preparada para el segundo".
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Pasé mis dedos entre mi cabello, mientras estoy en el ascensor me concentré en mi reflejo, aprovechando para estirar el cuello torcido de mi blusa, me quede en trance un momento recordando el incidente de ayer y casi olvidó que estoy cerca de llegar a mi piso.
Sacudí mi cabeza y levanté mi mano para mirar mis uñas por última vez pues quiero estar impecable.
Una vez llegué al pequeño cubículo que me asignaron mis ojos se centran en el ramo de flores que adorna mi escritorio, me sentía incómoda bajo la atenta mirada de varias personas, con disimulo ví el reverso de la tarjeta y rodé mis ojos.
"Es que lo mato"
—Tomé el ascensor para irme dos plantas más arriba, mi cabello se desordenó un poco y mis zandalias de tacón rechinaban en cada paso pero no me importaba.
—¡Señorita! disculpe señorita pero no puede pasar.
— Entré hasta la oficina más amplia a riesgo de que no fuese la de el, pero para mí suerte si era.
Entonces lo ví allí sentado con sus dedos entrelazados frente a su estómago y una sonrisa del demonio.
—Veo que te llegó mi regalo de bienvenida cielo.
—Dijo en tono calmado y le hizo seña a su asistente para que nos dejara solos, mis ojos reflejaban ira, no se porque el seguía sonriendo.
—No necesito que me regales nada.. acaso estás loco hoy es mi primer día... que crees que van a pensar mis compañeros de mi por recibir este tipo de "regalo"
—No van a decir nada porque yo soy tu jefe y sólo quise ser amable contigo no entiendo porque te enojas.
— Apreté mi mandíbula y coloqué el ramo en su escritorio con mucho cuidado, para no lanzarlo sobre el...
recordando que ayer estuvo follando con una tipa y hoy me trae flores descaradamente.
—Toma tu amabilidad y métela por dónde te quepa y para que te quede claro tú no eres mi jefe... Dara lo es..
—Sus ojos adquirieron cierto brillo y hasta creo que su mirada se oscureció un poco, la expresión en su rostro me hizo sentir una oleada de calor.
—No se que es lo que te traes pero si piensas que voy a caer con esto cómo la demás, estás muy equivocado.
—Me dí la vuelta y caminé hasta la puerta, pero escuché su voz.
—Ciel... ¡Señorita Juno!
Supongo que eres más de chocolates...
—Dice cómo si nada removiendose en su silla para luego continuar tecleando en su ordenador.
—¡Que diablos!
— Exclamé antes de irme, pues su tono cínico me había puesto furica hasta la médula..
¿Acaso el lo estaba haciendo a propósito?
Cómo se supone que hable con el y le cuente sobre Amity...
"Es imposible".
Las horas pasan y yo disimuladamente le doy vuelta este asunto durante la tarde..
—¡Joder! es que cómo se las arregla para verse tan... irresistible...
"Lo odio"
Me doy cuenta que estoy hablando en voz alta y me siento ridícula porque varias personas me ven, apenas es mi primer día y ya ésto se convirtió en una batalla campal...
"Las reglas de la casa son para todos incluso para usted señor Astaroth Lennox... No vas a jugar conmigo Tinieblo eso te lo aseguro".