CAP 13. Muriendo de amor.

2207 Palabras
Amanece y yo sigo sentado en el piso aun sin poder creer que el amor de mi vida me cambio por un puño de billetes, que todo lo que me dijo sea mentira, he marcado más de cien veces y la respuesta es solo el sonido del buzón de voz, le dejo mensajes le suplico que se comunique, pero nada no hay respuesta. —No, esto no puede ser verdad, le voy a demostrar a Dong, que es un maldito falso, no caeré en sus enredos —Me digo a mí mismo y me pongo de pie y me dispongo a salir, el guardia que está afuera me pregunta a donde voy, pero lo ignoro y sigo mi camino. —¿Lemin, a dónde vas? —Dong, viene por el pasillo hacia a mí, pero también lo ignoro y salgo —Te pregunte a dónde vas, no puede salir así, mírate ¿no dormiste nada verdad? ¿por dios bebiste? apestas —Dice y se pone frente a mi impidiéndome el paso. —Dile al chofer que se aliste para salir —Es lo único que le respondo. —¿Adonde iras? — —No es de tu incumbencia, solo márcale, para cuando baje ya esté listo en la puerta — —No puedes salir, así no le diré nada, regresa y dime a dónde quieres ir paraqué arregle todo, hay periodistas afuera — —No pedí tu maldito permiso, estoy harto de ti, si no le quieres decir no lo hagas, me voy en un taxi —Le digo y hago a un lado, para seguir mi camino. —¿Vas a buscarla verdad? Carajo, pero ¿que no te ha quedado claro que esa mujer no te quiere, que nuca te quiso que solo buscaba salir beneficiada y nada más? —Grita. —Sí, voy a buscarla, porque no creeré nada de lo que me digas hasta que sea ella misma la que me lo diga en mi cara, tu solo te has dedicado a ofenderla y hacerla sentir mal, ella solo debe estar enojada porque no llegue anoche, todo por tu maldita culpa siempre metiéndote en nuestra relación, pero sé que cuando la vea y le pida perdón, ella volverá a mí — —Esa mujer te comió el cerebro, estás loco, pero está bien ve a buscarla, solo espero que de verdad la encuentres y si es que la traes de vuelta, te aseguro que nuca más me meto en su relación, porque si yo fui así con ella es porque desde que la conocí supe el tipo de mujer que es y lo que buscaba — —Púdrete Dong —Le digo y salgo de ahí, al bajar le pido al chofer que me lleve directo a su casa. De nuevo toco su puerta hasta el cansancio, pero nada, sigo sin dejar de marcar su número con la esperanza de que me conteste, pero nada, me desesperó y le digo al chofer que me lleve a su trabajo, al principio se resiste y dice que debería avisarle a Dong, que puede haber periodistas, pero le digo que me importa un carajo todo eso y que le que paga su sueldo soy yo y es a mí a quien debe obedecer, estoy harto de que todo lo tiene que autorizar Dong, en estos momentos lo odios tanto estoy seguro que todo esto es por su culpa, que ella no me responde porque está molesta por dejarla plantada y todo por el maldito Dong. Al llegar al edificio donde trabaja, me seguro de que no haya periodistas y salgo, me pongo una gorra, lentes obscuros y cubre bocas, recuerdo como me ella me dice que con este atuendo solo llamo más la atención sonrió con tristeza, la extraño tanto, solo quiero verla y abrazarla con fuerza. En recepción me piden mis datos, identificación y solicitan los datos de la empresa que visito, así como el piso y numero de oficina, datos que obviamente no tengo, maldigo por no haber pedido esa información. Así que no me queda más que recurrir a mis encantos, bajo el cubre bocas y la chica de inmediato me reconoce, le pido que sea discreta, ella obedece, le pregunto si ha visto las noticias y si sabe a qué chica se referían, ella sorprendida me dice que sí, le pido de favor si me puede indicar donde es su oficina y si me daría acceso, ella solo responde asintiendo con la cabeza, me da un gafete de visitante y me indica a donde debo dirigirme. Le agradezco con un autógrafo y le pido de favor que sea discreta, ella me dice que no tenga cuidado, me ve sorprendida creo porque el estar aquí es la confirmación de que todo lo que se decía en las noticias era cierto, camino directo al elevador y agradezco que no haya mucha gente, solo dos caballeros suben, pero ni me determinan ellos van platicando sobre su trabajo, marco el número del piso donde se encuentra su oficina. Al llegar bajo y busco la oficina que me indico, en la entrada hay otra recepción donde se encuentra una mujer mayor, me acerco y pregunto por Doremi, ella me responde que hoy no se presentó a trabajar, le pido si la puede localizar, la mujer solo me ve con extrañeza y me pregunta que para que la necesito, que si soy uno de los periodistas fastidiosos que no han hecho otra cosa más que molestar ya me pudo ir regresando por donde vine, me sorprende la manera tan grosera en que me lo dice, supongo que ya debe estar fastidiada del asecho. Después de que saca el desahogo que le han causado la bola de periodistas que las han estado molestando, se disculpa, yo le digo que soy un amigo y que necesito verla le aseguro que no soy periodista, ella parece creer en mí y marca, realiza varias llamadas, yo solo espero. —No responde su teléfono, ni en su casa, pero si es muy urgente deja le pregunto a Bety, ella debe saber algo de ella — —Si por favor, si es posible, puede decirle a Bety, que necesito hablar con ella y ver si me recibe —Ella asiente con la cabeza y marca. —Me informan que la señorita Bety, está en una junta con el director, va a tardar, por qué no regresa mañana o déjeme un numero donde ella lo pueda localizar, yo le digo que le marque — —Prefiero esperarla, no importa el tiempo que tarde —La señora me pide entonces que espere y tome asiento en la sala. Me quedo alrededor de una hora esperando, en eso tiempo no hice más que estar intentando marcar a Doremi, me sentía desesperado, no hay peor angustia que el no saber dónde buscar y yo a duras penas tenía su nombre, ¿Cómo podría buscar solo con ese dato? No tenía nada más, ni el nombre de sus padres, su dirección, nada. —¿Sabe si la señorita Bety, ya saldría de su junta? —Me acerco a la señora de recepción y le pregunto. —Hasta donde tengo entendido aun no, déjeme preguntar, pero lo dudo, por eso le dije que mejor regrese mañana, esas juntas tardan horas y más si Doremi, no está, seguro hay un caos, hubiera visto el relajo que hubo, ahora que se fue de vacaciones —Me dice, mientras marca y me da cierto placer saber lo importante que Doremi, es en su trabajo, la mujer habla con alguien por teléfono y veo que pone cara de sorprendida y luego cuelga. —¿Qué paso que le dijeron? —Le pregunto, porque se queda callada como si hubiera recibido una mala noticia. —Ay joven, le recomiendo que mejor se vaya y regrese mañana, aquí hay todo un caos y creo será difícil que pueda hablar con la señorita Bety, el día de hoy y peor aún que pueda hacerlo con Doremi — —¿Por qué lo dice? — —Fíjese que me dijo el chico que me contesto que el jefe esta enloquecido, Doremi, renuncio y ni siquiera vino a presentar la renuncia, solo la mando por correo, no allá adentro esta una locura porque hay proyectos importantes que ella estaba siguiendo, seguro Bety, hoy no podrá recibirlo —Escucharla, solo hizo que cayera de un solo golpe, ya no había dudas, es verdad ella huyo, con el dinero que pidió, creo que ya ni su trabajo le importa, claro seguro ella está ya viviendo una gran vida con el gran negocio que hizo conmigo, mientras yo estoy aquí desesperado por encontrarla. La mujer se preocupa al verme de rodillas en el piso, totalmente derrotado por lo que acabo de escuchar, sale de su cubículo y se para frente a mí, no logro escuchar lo que dice, yo solo siento que me muero, no solo perdí al amor de mi vida, si no que fui utilizado por ella, solo fui un buen negocia y nada más, me levanto y me dirijo hacia la salida. —¿Joven no va a esperar a la señorita Bety? ¿quiere dejar algún recado y su número, yo le digo que se comunique? — —Gracias, ya no es necesario, por favor no le diga que estuve aquí, fue un error venir — —¿Se siente bien? se ve muy pálido —Me ve con preocupación y lastima creo. —Estoy bien, no se preocupé y gracias por todo — —¿Usted es el de la tele verdad? Por el cual los periodistas vinieron a molestar —Creo que hasta ahora es que ella logra reconocerme, no respondo, solo guardo silencio —Entiendo, no se preocupé no diré que estuvo aquí, solo déjeme decirle que Doremi, es una buena muchacha, no sé qué está pasando, pero ella es una buena mujer —Eso que me dice solo hace que suelte una sonrisa sarcástica, “una buena mujer” si como no, no digo más y salgo de ahí. Le pido al chofer que me lleve de regreso al hotel, al regresar Dong, está esperándome en mi habitación. —¿Qué haces aquí? —Es lo primero que digo al verlo. —Espetándote que más, sabía que no la encontrarías y estoy aquí, para apoyarte, sé que esto en este momento puede ser difícil sobre todo por la decepción, pero vamos tu eres ¡Lemin!, el gran ¡Lemin! Mujeres te sobran, solo basta que pidas y en un segundo te consigo la que quieras — —La quiero a ella, ¿me la puedes conseguir en un segundo? —Le digo y alzo una ceja —Por favor Dong, sal y déjame solo. —¿Para que vuelvas a empinarte una botella y no duermas? Lo siento, pero tú no te puedas dar el lujo de dejarte morir por amor, mañana tenemos un par de entrevistas y necesito que duermas, comas y te animes, no puedes salir con esa cara ante tus fans y las cámaras — —Ya lo sé, sé que ni siquiera puedo morir de amor, aunque lo esté haciendo, aunque por dentro sienta que me muero y se me desgarra el alma, no te preocupes que si en algo soy bueno es en ser un buen actor y mañana tendrás a tu “gran Lemin” dando su mejor espectáculo, ahora lárgate de mi cuarto. Al final esto es lo que siempre ha sido mi vida, solo actual para los demás, sin importar si yo estoy muerto por dentro, me presente a las entrevistas dando mi mejor cara mostrándome feliz y también lo hacía por ella, no le daría el gusto de verme derrotado, si ella me había tomado como un juego y solo como su mejor negocio, yo demostraría que ella también solo fue una más en mi vida. Cualquiera que me veía no podría siquiera imaginar el infierno que estaba viviendo, creo que, hasta Dong, se sorprendía al verme, claro que el infierno que vivía al cruzar la puerta de mi habitación él la sabia, sabía que entrando mi mundo se derrumbaba, que no hacía más que tumbarme en mi cama a llorar por su recuerdo, a ver sus fotos y ver sus mensajes. El día de regresar a corea llego, me resistía a que este día llegara, mi estúpido corazón guardaba la esperanza de que ella apareciera y me dijera que todo era mentira o que estaba arrepentida, que me amaba tanto como yo a ella y que estaría dispuesta a todo por mí, como yo lo estaba por ella, pero no paso, eso nuca paso, sin embargo y a escondidas de Dong, contrate a una persona para que la siguiera buscando con la poca información que tenía, me dijo que con solo un nombre sería difícil y podría tardar mucho en encontrarla, pero yo le dije que eso no importaba, que lo que quería es saber dónde localizarla así tardara una semana, un mes, un año o diez, pero quería encontrarla y preguntarle de frente ¿Por qué había hecho eso? Mi corazón y mi mente se resistían a aceptar que todo fue mentira.
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